Huir de la desesperanza

No hay otra forma de que las naciones ricas y libres aborden el eterno problema de las migraciones. Contra la desesperanza no hay demagogias políticas que valgan.

¿A quiénes beneficia el parole humanitario?

Tratemos de resolver nuestros problemas entre nosotros, dejémonos de tremendismos que, aunque parezca que favorecen solo a unos pocos, la verdad es que la historia nos ha enseñado que al final perdemos todos.

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