Asumiendo los riesgos del pensar que no se deja convencer

Decir lo que pensamos siempre nos coloca en un lugar de riesgo que nos traerá en la vida varios momentos amargos e injustos, pero que valen la pena en cada segundo de su transcurrir, puesto que son la constatación fáctica que no hemos venido al mundo en vano: no podemos evitar que eventualmente nos venzan, pero sí que nos convenzan.

La cultura de la cancelación

La cultura de la cancelación se practica fuertemente en el ámbito de la política nicaragüense, tanto en las redes sociales como algunos medios de comunicación formales, que lamentablemente se prestan a ese juego perverso que impide toda posibilidad de comprensión, entendimiento y acción común entre quienes aspiran a una Nicaragua mejor.

Literatura, libertad de palabra

Vivo en mi lengua, que es mi patria, y vivo en la lengua y en la memoria de mi pueblo. Ninguna tiranía puede quitarme la lengua en la que escribo, ni puede quitarme la pertenencia a la gente que, desde mi infancia, da vida a mi escritura.

Volver a los buenos modos

Todo nos irá mejor si nos dejamos acompañar de una ética basada en una visión del bien común, capaz de favorecer el pleno desarrollo de las personas en relación con los demás, pero también con el planeta en su conjunto.

¿Van por buen camino los Ortega Murillo?

Aislados en el Carmen, que desde hace rato parece una zona en guerra, no dormirán tranquilos sabiendo que dentro de sus propias filas pululan quienes los detestan y que, a medida que envejecen, salivarán por sustituirlos algunas de las fieras que les sonríen.

El camino de la vida

Siempre nuestra oración debe de ser la oración del Salmista: “Señálame, Yahvé, tu camino, guíame por la senda llana” (Sal.27,11). “Muéstrame, Yahvé, tu camino, que recorreré con fidelidad” (Sal.86,11).

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