De sinsentidos y falacias

Nicaragua no va a cambiar hasta que no desarrollemos un discurso que ilumine nuestra práctica política, en vez de oscurecerla.

La contradicción fundamental

Nicaragua ha vivido muchas farsas, especialmente, después de 1979. Por tanto, si la historia del país tiende a ser cíclica, por qué nos esforzamos tanto en tratar de resolver esa contradicción, promoviendo un Armagedón que resolverá todos los problemas acumulados del país.

Candelario y la apatía política

“Si los buenos hombres y mujeres que tiene Nicaragua, se preocuparan activamente por el desarrollo institucional de nuestra nación, otro gallo cantaría”.

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