La llave guardada

Mientras tanto el clavo no se clava en la pared, la vida del exilio se vuelve una mezcla de ansiedad, infortunios, gratificaciones. La bondad se cruza con las incomprensiones. La cercanía con el alejamiento. La solidaridad con los desentendimientos.

El alma dividida

La violación al proyecto de vida en Nicaragua no ha tenido límites: ricos, pobres, flacos, gordos, economistas, periodistas, religiosos, feos y bonitos, tan bonitos que no hay nicaragüense que no sienta que su corazón da un brinco cuando a la Miss Universo se le salen las lágrimas abrazando la bandera azul y blanco.

La victoria de monseñor Rolando Álvarez

La libertad de monseñor Álvarez nos deja a los nicaragüenses, pero fundamentalmente a todos los cristianos, con fuerzas para seguir resistiendo al mal con el bien, al totalitarismo con la no-violencia; al odio de los déspotas con la fuerza del amor y la solidaridad.

Opositores en el exilio hablan de elecciones

Una lección para los políticos acerca de que deben estar atentos a cualquier cambio súbito de situación, para aprovecharlo debidamente y no lamentarse después por la oportunidad perdida.

La alegría de ver a monseñor Rolando Álvarez

Aunque el obispo esté ausente por la fuerza mayor de la represión, la diócesis no está al garete o a la deriva; y el papa se puede tomar todo el tiempo que quiera para decidir si nombra un nuevo obispo o mantiene indefinidamente al que está en cautiverio o ha sido desterrado.

El Robespierre nicaragüense

Si realmente deseamos la liberación de Nicaragua, debemos olvidarnos de intereses partidarios y personales. Este es el momento para unirnos en un solo bloque monolítico, la historia bien nos lo recuerda…

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