Chávez, los días contados

Todo se puede perdonar u olvidar, con excepción de un rollito de papel colgado en la pared, apenas notorio mientras lo veas con el rabillo del ojo, pero su significado no admite duda porque además es inapelable, no perdona, jamás olvida, lo llamamos el calendario, es el martillo día a día al oído del comandante Hugo Chávez el que le descuenta las fechas de las próximas elecciones.

A una voz, llaman a votar

El presidente Hugo Chávez suspendió ayer el final del cierre de campaña en Caracas porque había “demasiada gente” en las calles, informó el ministro de Comunicación, Andrés Izarra, después de que el presidente se bajara del camión descubierto que lo transportaba por el centro de la capital y se subiera a un vehículo, según imágenes transmitidas por el canal oficial VTV.

Obama, ahora sí desafía

Un enérgico Barack Obama, presidente saliente de Estados Unidos, salió a la ofensiva ayer tras su derrota en el debate del miércoles contra Mitt Romney, acusándolo de haber mentido en el cara a cara televisivo, del cual su adversario republicano salió fortalecido.

Compañero, una encuesta

Las notables diferencias entre las distintas encuestas sobre las elecciones que Venezuela tendrá este domingo me traen a la memoria las que se hicieron en Nicaragua en 1990, pocos días antes que la opción democrática representada por doña Violeta y la UNO se enfrentara a la opción revolucionaria de Ortega y el FSLN.

La esperanza vence al miedo

Henrique Capriles y Hugo Chávez arrastran multitudes, pero los partidarios del régimen celebran una liturgia inveterada, como la rutina de las parejas que ya perdieron la pasión. La manifestación oficial es ahora un rito, antes el entusiasmo era puro, hoy el diluyente de la “orientación partidaria” lo ha convertido en el tedioso compromiso de echar andar el armatoste de la propaganda.

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