Hace una semana la Asamblea de Nicaragua realizó una reforma constitucional para aprobar la creación de designados presidenciales que asumirán las labores que les designe la Presidencia. Esto seguido del anuncio de “no volverán a haber elecciones” consuma el traslado del poder sin necesidad de consultar al pueblo presidente.
La figura de designado presidencial la conocí por la serie de Designated survivor o Sobreviviente designado, que explica que en Estados Unidos cuando hay un evento donde asiste el poder legislativo y ejecutivo, alguien de la línea de sucesión presidencial es separado para asumir el poder y mantener la estabilidad el gobierno ante una catástrofe.
De acuerdo con internet, para el discurso de estado de la Unión de 2026, el representante de California, Mike Thompson, fue el sobreviviente designado de Donald Trump.
Me pregunto qué catástrofe están temiendo Daniel Ortega y Rosario Murillo para elegir un designado presidencial. ¿Tendrá algo que ver con la esperada reunión de cancilleres a la que convocó la Organización de Estados Americanos? ¿No garantiza el relevo de la presidencia en el partido, Estado, familia, la figura de copresidente que ostenta Rosario Murillo?
Lo cierto es que el designado presidencial o sobreviviente designado son figuras que han surgido ante el temor de una catástrofe presidencial, lo que es clave es saber a qué le temen en El Carmen o si solo quieren pasar el poder ante una salida de la pareja que ha causado una catástrofe en materia de derechos humanos.
Las fichas en el tablero del poder en Nicaragua se están moviendo. Hay una búsqueda de lo que llaman “corrupción no autorizada”, admitiendo que hay alguna que sí es permitida. Han caído grandes fichas del partido, que están en celdas especiales en sistemas penitenciarios y hay reformas constituciones como este de designados presidenciales que indican que el juego se pondrá interesante.
Les recomiendo la serie del Sobreviviente designado, sin hacerles espóiler antes de ser designado al secretario de Vivienda lo despiden y cuando cumple con la separación del evento donde están ambos poderes, la catástrofe que temían ocurre.
Habrá que ver quiénes serán los designados presidenciales y las funciones que asumirán, pero si la catástrofe que generó esta figura se llega a dar y que hay que aclarar que lo que para unos es considerado catástrofe para otros puede ser la acción que lleve a la salida de los copresidentes del poder.
La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación