¿Cansado de vivir, cansado de que otros vivan? Sobre la eutanasia

La verdadera compasión no consiste en eliminar al que sufre, sino en permanecer junto a él. No es un acto de supresión, sino de presencia. Acompañar al moribundo no es prolongar inútilmente el dolor, sino reconocer que su vida sigue teniendo valor, incluso —y especialmente— en la fragilidad.

CPDH, 49 años de lucha ejemplar por los derechos humanos

La historia de la CPDH ha sido una lucha incesante contra los déspotas que se arman hasta los dientes para amasar riquezas y concentrar poder con el fin de perseguir, torturar, matar, exiliar o expropiar y confiscar a su antojo y sin freno… Y no descansa en la búsqueda de la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

¿Condonó el cristianismo la esclavitud? 

Fue la ética cristiana, fundada en el mensaje de Cristo sobre la dignidad e igualdad moral de todos los seres humanos, la fuerza decisiva para acabar la esclavitud en Occidente y en muchos otros rincones. Nunca terminará de entender el mundo lo que le debe al Resucitado.

Cristianos contra los talibanes estadounidenses

La raíz de los problemas culturales de Occidente reside en la incapacidad de apreciar y priorizar plenamente la dignidad inherente e inestimable de todo ser humano. Restringir la libertad religiosa sería otra afrenta a la primacía de la dignidad humana, exacerbando en lugar de aliviar este problema de raíz.

Terianos: animales humanos

Paradójicamente, en una época en que a veces tratamos a los animales como humanos, no siempre tratamos a los humanos con la dignidad que merecen. Tal vez el desafío no sea humanizar a los animales, sino humanizarnos más entre nosotros.

El dinamismo de nuestro período: avanzar mientras nos renovamos

Abriendo el horizonte de lo armónico y comenzando por uno mismo, es como se entiende la creación de una Alianza Global, estimulada por los compromisos generales, de modo que constituya un dinamismo de constante renovación humana, espiritual, intelectual y social.

El Día Nacional del Periodista nicaragüense en el exilio

Por ser precisamente buenos periodistas es que alrededor de trescientos de ellos, hombres y mujeres, están en el exilio, lejos de su patria y su gente, sin someterse a una dictadura totalitaria, cruel e implacable, que no permite ninguna libertad ni derecho y menos la libertad de expresión y de prensa.

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