Nicaragua y China, reyes de las purgas

Las purgas, en última instancia, delatan una renuncia: la renuncia a convencer. Cuando un régimen ya no cree posible gobernar mediante acuerdos, instituciones o legitimidad compartida, opta por la depuración permanente. Ese camino no corrige el rumbo; lo congela. Y los sistemas congelados no caen de golpe, pero se quiebran por dentro.

¿Excepcionalismo americano o chino?

La resolución del conflicto chino-estadounidense requiere algo más que declaraciones superficiales de camaradería entre líderes de dos sistemas diferentes… Al final, la historia exige mucho más de las naciones excepcionales. Nada es más importante que la voluntad de comprender y tolerar a otros países con sistemas diferentes.

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