Vivir sin libertad

La libertad política es el ejercicio de derecho de no ser dominados por nadie, de organizarse libremente y elegir a sus gobernantes, que en todo caso deben de ser por períodos temporales constitucionalmente determinados, nunca para siempre.

La triste Navidad sin libertad

Ojalá el niño Dios nos regale el tesoro más preciado el año próximo: la libertad. Pudiera ser que tarde más, pero indefectiblemente, ese día llegará. Mientras llega ese día, debemos de poner todo nuestro empeño por recuperarla plenamente para que podamos celebrar la Navidad y la llegada de un nuevo año en plena libertad.

La sinergia político-partidaria entre los jóvenes y los adultos

La sinergia no se puede limitar al mero sentido del significado y decirlo como modismo o como una frase bonita, “de que el todo es mayor que la suma de las partes”. Esa frase tenemos que ponerla en contexto en la parte organizativa de los partidos políticos. Sólo así podremos construir un mejor modelo para hacer política partidaria.

La impostergable unidad liberal

Este proceso de unidad no es una matriz antojadiza, sino una necesidad real y convincente para recuperar el tiempo perdido, sanar heridas y transitar hacia un camino mayor de reconciliación entre quienes comparten intereses democráticos comunes, trayectorias cívicas probadas y la conciencia de que, al final, el esfuerzo por recuperar la democracia perdida valdrá la pena.

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