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Las autoridades migratorias de Costa Rica mantienen un plan especial de control en la frontera norte con Nicaragua y en distintos puntos del país ante el aumento del flujo de viajeros durante las festividades de Navidad y Año Nuevo.
En este periodo miles de costarricenses y nicaragüenses se movilizan entre ambos países para vacaciones familiares y retornos laborales.
La Dirección General de Migración y Extranjería informó que, aunque históricamente estos operativos se concentran en las últimas dos semanas del año, en diciembre se ejecutó de forma sostenida.
La cobertura oficial incluyó ciudades, carreteras, plazas públicas, centros comerciales, puestos fronterizos y sitios turísticos, con el objetivo de detectar migración irregular y fortalecer la seguridad nacional.

Plan migratorio en el Valle Central
Los controles se han intensificado en provincias del Valle Central como San José, Heredia, Cartago y Alajuela, donde decenas de personas fueron detenidas por permanencia irregular y otras fueron deportadas, según reportes oficiales.
A la par, se reforzaron los pasos fronterizos de Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua, y Paso Canoas, en el límite con Panamá, considerados puntos clave en esta temporada alta.
El director de Migración y Extranjería, Omer Badilla, confirmó que los planes se mantendrán activos durante Navidad y Año Nuevo, e hizo un llamado expreso a los viajeros a portar sus documentos en regla.
“Es fundamental que las personas verifiquen la vigencia de pasaportes, visas y permisos, y que utilicen únicamente puestos habilitados para ingresar o salir del país”, señaló.
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Advertencia a solicitantes de refugio
Las autoridades reiteraron una advertencia clave para la población nicaragüense que reside en Costa Rica bajo condición de solicitante de refugio: salir de manera irregular hacia Nicaragua o retornar al país de origen puede implicar la pérdida del estatus.
La normativa de refugio establece que no se puede volver al país del cual se alega persecución, y el incumplimiento puede derivar en cierres de expedientes y sanciones administrativas.
En este contexto, datos oficiales revelan la magnitud del fenómeno. Entre enero y agosto de 2025, un total de 55.061 expedientes de solicitudes de refugio de nicaragüenses se cerraron en Costa Rica.
De ese total, el 78,4 % (43.167 casos) se cerró entre mayo y julio, un periodo en el que Migración reforzó verificaciones y depuraciones de trámites.
A septiembre de 2025, permanecían pendientes 173.559 solicitudes de refugio de nicaragüenses, una cifra que ilustra la presión sostenida sobre el sistema migratorio costarricense.
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Frontera norte, el principal termómetro
Durante los fines de semana previos a las fiestas, Peñas Blancas registró decenas de miles de movimientos, con una fuerte presencia de nicaragüenses que salen a pasar las fiestas y retornan a Costa Rica para reincorporarse a labores en agricultura, comercio y servicios.
A la vez, Migración ha insistido en que el uso de pasos no autorizados no solo expone a las personas a riesgos de trata y tráfico ilícito, sino que agrava su situación legal.
Además del control documental, los operativos incluyen coordinación con la Fuerza Pública y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) para verificar alertas judiciales, combatir redes de tráfico de migrantes y detectar personas requeridas por la justicia.
Las autoridades reiteraron un mensaje preventivo: viajar con documentos vigentes, respetar las leyes migratorias de ambos países y evitar rutas irregulares.