Socorro Bonilla: pasion en el teatro

Socorro Bonilla hace 11 meses habló con La Prensa Literaria. En un recorrido por su vida y su pasión por el teatro se mostró animada, con muchos proyectos, entre ellos la Cátedra Rubén Darío, la que impulsó desde la Universidad del Valle, donde fue rectora. En esta ocasión reproducimos parte de esa conversación donde la Dama del Teatro mostró su lado humano y artístico

Una vida en el teatro

La muerte de Socorro Bonilla Castellón nos golpea a todos lo que hacemos teatro; es un doble golpe dado por la muerte. Nos golpea el corazón y también el alma. Es como el verso de César Vallejo: “Hay golpes en la vida tan fuerte, yo no sé”.

La maestra, libre y enérgica

Un actor rinde homenaje a su maestra Socorro Bonilla Castellón, recrea los años de ésta y su trayectoria como actriz, la revela como una mujer altamente comprometida con el teatro y que deja huella aun después de su partida

Actriz y figura

Socorro Bonilla Castellón, maestra de generaciones, apasionada y disciplinada directora teatral, llevó a escena más de 50 obras, su legado cultural deja valiosos aportes a la educación y al teatro

Soy tu Creación

Por Zelmira Robleto Regalo de Dios Un soplo Divino Que lleno de luz todo mi destino Soy tu creación Una bendición Un milagro de vida y de amor Caminas conmigo, Diriges mi vida, Cada hebra de cabello me conoces también No hay lugar que tú no estés Si en la luz o en la obscuridad, […]

Responso A Socorro Bonilla Castellón

Por Isidro España Se anuncia el cortejo fúnebre la noticia corre por ciudades lejanas consternación, recuerdos, lágrimas y risas. Las cortinas se descorren de las ventanas, tras los cristales empañados de rocío del pueblo se van dibujando los recuerdos… frágil y ágil de cuerpo, organizando, enseñando, produciendo el mundo mágico del espectáculo, la fuerza brava […]

Un poeta en el río San Juan

Esta pasión extraordinaria surgida de sus vivencias y de haber navegado desde niño el río junto a su padre —conocido como “El Comandante”, responsable de toda la región del río— también lo ha llevado a pintar en naif y abstractos escenas del caudal, sus afluentes y puertos.

El bote

—¿Y ése es suyo?
—Sí; también aquella otra— me dijo señalando a la muchachita.
—Vení, vos, dé los buenos días, malcriada.

El comandante

El Comandante es un viejo alto que solo vive fumando.
El puerto es muy triste y los guardias se van a pescar.
Al mediodía el Comandante cruza la calle para ir al excusado
y allí se tarda bastante.

Atención al suscriptor