A Ricardo Mendoza Irigoyen lo describen como un hombre alejado de la política, de “gustos exquisitos” y de grandes amistades, como la cantante española Marisol. La dictadura niega su paradero.
A Ricardo Mendoza Irigoyen lo describen como un hombre alejado de la política, de “gustos exquisitos” y de grandes amistades, como la cantante española Marisol. La dictadura niega su paradero.
La foto del lector de esta semana es de Douglaz Molina. Envíanos tu mejores imágenes al correo electrónico: [email protected]
Las estadísticas apuntan a que una de cada 100 personas presenta “rasgos psicopáticos tóxicos”, según expertos en gestión de la tristeza.
Masaya, ciudad de origen chorotega, es conocida como La Ciudad de las Flores y como La Capital del Folclor Nicaragüense, pero también por ser rebelde.
Madelaine Caracas está en Europa denunciando la masacre orteguista. En la inauguración del Diálogo Nacional, leyó los nombres de los asesinados a Ortega.
Orlando Córdoba soñaba con el futbol y su batería. La primera vez que decidió participar en una marcha, una bala acabó con su vida. En el Día de las Madres.
“Debe tener un armario estilo básico, atemporal, lleno de prendas básicas por su estilo y desligado de la moda para disfrutar de un guardarropas funcional”.
La crisis de Nicaragua ha trascendido a la comunidad internacional. Nicaragüense alrededor del mundo se autoconvocan en plazas públicas en distintos países.
Lucía Pineda Ubau es originaria de San Carlos, en Río San Juan, pero desde los 4 años vive en la capital. Se define como una mujer apasionada por su trabajo, por las plantas y no puede rechazar una taza con sopa de frijoles.
La tortura parece haberse instalado en Nicaragua como en sus tiempos más oscuros. El 90 por ciento de los detenidos en las protestas han presentado denuncias de haber sido torturados, según organismos de derechos humanos. Algunos cadáveres se han reportado descuartizados o con señas de golpes y estrangulamientos
La pasividad de los militares en esta crisis tiene diferentes lecturas: para algunos significa que está siendo cómplice con Ortega, para otros que le ha dado la espalda al régimen y hay quienes aplauden que se quede en los cuarteles porque si salen “el remedio podría salir peor que la enfermedad”.