¡Refugio, por favor! Crónica de noches frías en Costa Rica

Las frazadas, cartón y papel de aluminio no son suficientes para cubrirse del frío. La lluvia lo empeora, y el rugir de las tripas hambrientas mezclado con el hedor a orina y heces, hacen que el desvelo en una cuneta se convierta en un martirio