El papa Francisco está siendo víctima de un feroz ataque verbal de altos funcionarios del gobierno de Turquía, porque calificó como genocidio la gran matanza de armenios perpetrada por las autoridades turcas hace cien años.
El papa Francisco está siendo víctima de un feroz ataque verbal de altos funcionarios del gobierno de Turquía, porque calificó como genocidio la gran matanza de armenios perpetrada por las autoridades turcas hace cien años.
En su discurso en la Cumbre de las Américas de Panamá, el sábado 11 de abril, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, arremetió contra la prensa de América Latina. “Una buena prensa es vital para una buena democracia —dijo Correa—, pero también debemos coincidir en que una mala prensa es mortal para esa democracia y la prensa latinoamericana es mala, muy mala”.
La consultora nicaragüense de opinión pública M&R, ha dado a conocer esta semana otra de sus encuestas, en la cual informa que más del 76 por ciento de los nicaragüenses tiene la confianza en que las elecciones de noviembre de 2016 serán justas y transparentes.
La Constitución de Nicaragua garantiza de manera categórica, en su artículo 44, el derecho de propiedad privada; prohíbe la confiscación y sentencia que “los funcionarios que infrinjan esta disposición, responderán con sus bienes en todo tiempo por los daños inferidos”. Y aunque la Constitución admite la expropiación, advierte claramente que solo se puede hacer cuando sea indispensable por causa de utilidad pública e interés social, pero apegada a derecho y justicia y en todo caso “previo pago en efectivo de justa indemnización”.
En la VII Cumbre de las Américas, celebrada el fin de semana pasado en Panamá, la atracción principal fue el diálogo y la foto de Barack Obama con Raúl Castro y su aproximación a un matrimonio de conveniencia política y sobre todo económica.
Es cierto que la VII Cumbre de las Américas, celebrada el fin de semana pasado en Panamá, puede ser calificada como una reconciliación de la democracia con el totalitarismo. Por su propia naturaleza, los dos sistemas son excluyentes en términos absolutos pero la primacía del pragmatismo político sobre los principios —más los grandes intereses económicos de los Estados y gobiernos predominantes en la actualidad— han hecho posible esta excepcional aproximación.
De las siete ediciones de la Cumbre de las Américas, cuatro (incluyendo a la séptima que se está realizando en Panamá) han sido memorables, dos para bien y las otras dos para mal.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) está presente en la Cumbre de las Américas, con una delegación encabezada por su presidente, Gustavo Mohme, y el presidente de la Comisión de Libertad de Información, Claudio Paolillo.
Si la república ha muerto en Nicaragua, ultimada por el absolutismo de Daniel Ortega, es lógico que tampoco haya Estado de derecho.
A partir de hoy está en vigencia el Código de la Familia, que sin duda contiene algunos aspectos positivos pero también ambigüedades y en particular la amenaza de control estatal y manipulación política de la institución familiar.