La compasión, la caridad, el amor al prójimo y la solidaridad parecieran no existir en Nicaragua. Al menos no en las encumbradas esferas del poder.
La compasión, la caridad, el amor al prójimo y la solidaridad parecieran no existir en Nicaragua. Al menos no en las encumbradas esferas del poder.
A la fe y la esperanza nunca se debe renunciar cuando se tiene la razón y lo que se pide o demanda es justo y necesario.
Las tropas rusas desplegadas en la frontera con Ucrania están respaldadas con gran cantidad de cañones autopropulsados, tanques y carros de combate, misiles tácticos operativos y más de 21 mil efectivos de las fuerzas aéreas y marítimas.
La democracia está en declive en América Latina e inclusive en Estados Unidos, no porque haya fracasado como sistema político, sino por los gobiernos democráticos que fomentan y toleran la corrupción.
En realidad, todos o la mayor parte de los nicaragüenses deberían respaldar la petición de los 44 parientes de presos políticos, de que todos estos sean liberados y que se promueva un proceso de verdadera reconciliación nacional.
La solución de los problemas de Nicaragua es responsabilidad de todos los nicaragüenses, no solo del régimen y sus partidarios y menos excluyendo deliberadamente a los demás.
Analistas internacionales y diplomáticos dicen que en la actualidad son muy difíciles, por no decir imposibles, las guerras internacionales de grandes dimensiones y múltiples participantes, como la primera y la segunda Guerra Mundial del siglo XX.
A diario se conocen, por informaciones de los medios de comunicación formales o las informales redes sociales, las situaciones dolorosas de migrantes nicaragüenses y de otros países centroamericanos y latinoamericanos.
Este 22 de enero de 2022 recordamos, como todos los años, uno de los episodios más sangrientos de la lucha política en el período histórico de la dictadura somocista. El 22 de enero de 1967, al terminar el programa de una manifestación política electoral de la oposición, ocurrió un incidente armado al cual el Ejército, […]
Desde el año 2005 el anterior presidente de China, Wen Jiabao, alertó que la escasez de agua podría amenazar la supervivencia de ese país. Diez y seis años después no se ha avanzado en la solución del vital problema