Federico Dueñ[email protected] Managua, después del terremoto de 1972 creció “desparramada”, sin lógica urbanística alguna, a los costados de las carreteras. Los sandinistas se “recuperaron” las mejores casas que pudieron, pero no hubo ninguna intención de reducir el incrementado déficit habitacional. Los alemancistas se hicieron, hacen y seguirán haciendo, mansiones palaciegas, como las existentes en Pochomil […]