Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Querida Nicaragua: ¿Elecciones?… ¿para qué?, dijo Fidel Castro apenas seis meses después de entrar a la Habana triunfante, disfrazado de cristiano y de demócrata, con un cordón y una cruz colgando del cuello. Este señor que había prometido dar elecciones, se hizo el sueco y se quedó hasta ahora 55 años en el poder, y sigue tan campante.
Con la destrucción de lo avanzado en cuanto a respetar el orden constitucional y la democracia electoral, los derechos humanos y la propia dignidad de los nicaragüenses, se viene configurando un nuevo sistema de poder político cuyas matrices no difieren de cualquier régimen dictatorial, incluido el de la familia Somoza.
Cada vez que vengo a París siento una curiosa sensación, hecha de reminiscencias y nostalgia. Los recuerdos, que fluyen como una torrentera, van sustituyendo continuamente la ciudad real y actual por la que fue y solo existe ya en mi memoria, como mi juventud. He vivido en muchos lugares y con ningún otro me ocurre nada parecido. Tal vez porque con ninguna ciudad soñé tanto de niño, atizado por las lecturas de Julio Verne, de Alejandro Dumas y de Víctor Hugo, y a ninguna otra quise tanto llegar y echar allí raíces, convencido como estaba, de adolescente, que solo viviendo en París llegaría a ser algún día un escritor.
Venezuela se está jugando, a mi manera de entender, la batalla más crucial de la democracia en América Latina. En el fondo lo que se disputa es la imposición de dos modelos totalmente contrapuestos. Por un lado: un modelo cesarista, arbitrario, irrespetuoso de los derechos humanos, que deliberadamente confunde el Estado con el partido, intereses […]
La dinámica de las sociedades anula unas veces, y otras, arrastra y transforma viejos fenómenos y procesos, a la par que da lugar a nuevas formas de organización y expresión de intereses económicos y sociales. La ciencia social intenta explicar estas realidades y para ello se vale de conceptos —a veces neologismos— para intentar denotar […]
Daniel Ortega ya cambió de opinión. Bueno, resulta que aquel lago que no se podía arriesgar ni por todo el oro del mundo, ahora como que lo ve medio contaminado y, entonces, qué más da un Canal más o un Canal menos que lo parta en dos y lo destruya. Ya no sirve. Ni tiburones tiene. Lo convencieron, dice. Y la solución que parece haber encontrado es si ya está mal, pongámoslo peor para que se componga.
El debate nacional sobre la conveniencia o no de un canal por Nicaragua y el cómo ha estado presente desde hace muchos años en la memoria colectiva de los nicaragüenses y cada cierto tiempo, se ha reavivado en ciclos históricos, siendo el último de estos el del megacanal y la megaconcesión canalera al señor Wang Jing y su empresa HKND.
Querida Nicaragua: Cuando se trata de médicos y abogados en esta nueva Nicaragua hay que escoger con pinzas, es decir, con sumo cuidado. Quiero hacer la aclaración obligada diciendo que admiro profundamente a los buenos médicos y a los buenos abogados. Me parecen dos profesiones absolutamente respetables, y por eso, quienes las ejercen deben ser igualmente personas con altos valores de respetabilidad, talento y trayectoria en el ejercicio de su profesión.
La forma de ver el 12 de octubre tiene mucho que ver con la forma en que nos vemos a nosotros mismos y a nuestras herencias culturales. Cuando se conmemoraba como Día de la Raza se veía con tonos positivos; como el inicio de una nueva civilización indo-europea. La izquierda marxista nunca estuvo a gusto. Hugo Chávez ordenó en el 2002 denominar la fecha “Día de la Resistencia Indígena”. Ortega lo hizo en el 2007.
La situación actual que atraviesa el mundo puede caracterizarse, en términos generales, como de fragmentación y enfrentamiento, pues en ella encontramos la división de las sociedades, la confrontación interna de diferentes sectores en un mismo país y el recurso cada vez más frecuente de métodos de violencia y terror los que lejos de disminuir aumentan […]