Escogiendo con pinzas

Querida Nicaragua: Cuando se trata de médicos y abogados en esta nueva Nicaragua hay que escoger con pinzas, es decir, con sumo cuidado. Quiero hacer la aclaración obligada diciendo que admiro profundamente a los buenos médicos y a los buenos abogados. Me parecen dos profesiones absolutamente respetables, y por eso, quienes las ejercen deben ser igualmente personas con altos valores de respetabilidad, talento y trayectoria en el ejercicio de su profesión.

 

Querida Nicaragua: Cuando se trata de médicos y abogados en esta nueva Nicaragua hay que escoger con pinzas, es decir, con sumo cuidado. Quiero hacer la aclaración obligada diciendo que admiro profundamente a los buenos médicos y a los buenos abogados. Me parecen dos profesiones absolutamente respetables, y por eso, quienes las ejercen deben ser igualmente personas con altos valores de respetabilidad, talento y trayectoria en el ejercicio de su profesión.

Afirma un reportaje de LA PRENSA dominical que en el país hay más de veinte mil abogados. Seguro que hay mucho más. Muchos se graduaron de abogados como premio por andar cortando café en los tiempos de la “contra”, y eso es ser abogado a medias, o abogado para presentarse ante la sociedad con un título académico, pero sin la menor intención de ejercer la noble profesión. Y en un país tan pequeño como el nuestro, donde todos nos conocemos, bien podemos distinguir entre verdaderos juristas, profesionales respetados cuyos servicios son requeridos por compañías serias, tanto nacionales como internacionales y leguleyos que andan de juzgado en juzgado buscando alguno de los innumerables pleitos de todos los días. Los daños que puede provocar un mal abogado son graves, pero al fin y al cabo son daños materiales; fincas, solares, negocios, etc.

Es muchísimo más delicado el caso de un médico que no tiene las calificaciones suficientes como para tomar en sus manos la vida de un paciente que sufre un dolor agudo y es llevado de urgencia a un hospital.

No estoy juzgando a nadie en particular, hablo en lo general porque en este asunto está en juego la vida de todos los ciudadanos, que en algún momento podemos ser conducidos hacia la emergencia de cualquier clínica previsional o cualquier hospital.

En casos como este está en juego la vida, lo más valioso que tiene un ser humano, y por esto, el personal de emergencia de los hospitales, centros de salud o clínicas previsionales, debe ser altamente calificado, y de no poder diagnosticar el mal del paciente deberá actuar con humildad y recurrir a médicos más experimentados que puedan ayudar a resolver la situación grave en que llega el paciente.

El médico sí que tiene una gran responsabilidad ante la sociedad. Yo conozco muchos buenos médicos, jóvenes, maduros y de la tercera edad. Siempre los busco a ellos porque conozco sus criterios y valores morales. Son incapaces de diagnosticar sin comprobar antes, mediante los exámenes de laboratorio, radiografías, etc., el probable mal del paciente. Son médicos que tienen a flor de labios el juramento hipocrático que tratan de cumplir al pie de la letra, médicos que piensan primero en el sufrimiento del paciente antes que en la cuenta que van a cobrar al final.

Tengo entendido que un médico que se respete no tiene por qué andar propiciando plantones en las calles con pancartas que pretenden defender su inocencia, y al mismo tiempo ejerciendo de hecho cierta presión ante los jueces encargados de fallar las demandas por muerte de personas por negligencia médica. Esas asociaciones de médicos haciendo causa común tan solo por ser colegas, desmejoran la profesión y demuestran un lamentable desprecio por el dolor de una madre que perdió a su hija en la flor de la vida.

Confucio, el más grande de los filósofos chinos, dejó este mensaje: “El hombre que comete un error y no es capaz de rectificarlo, comete un error mayor”. Quiera Dios que nuestras universidades se preocupen por hacer verdaderos profesionales, médicos, ingenieros, arquitectos, abogados, etc., anteponiendo en cada una de las asignaturas los valores morales y cívicos necesarios para formar profesionales.

La justicia, la salud, la administración pública en general, la iniciativa privada en particular y todo nuestro pueblo que sufre por la ausencia de estos valores, necesita verdaderos profesionales, honorables, probos, apartidistas, ciudadanos que sean orgullo de Nicaragua.

El autor es gerente de Radio Corporación. Excandidato a la Presidencia de la República en 2011.

Columna del día Fabio Gadea Nicaragua archivo

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COMENTARIOS

  1. Hace 12 años

    no solo los médicos y abogados tiene problemas ya que hay mucho profesionales de la comunicación que dicen un montón de barbaridades no sabiendo que sus palabras dañan la honra y la estima de cualquier nicaragüense, pero entre ese gremio hay algunos que hay que brindarle el sombrero, igual que a los médicos y abogados.

  2. Hace 12 años

    no solo los medidos y abogados tiene problemas ya que hay mucho profesionales de la comunicación que dicen un montón de barbaridades no sabiendo que sus palabras dañan la honra y la estima de cualquier nicaragüense, pero entre ese gremio al unos que hay que brindarle el sombrero, igual que a los médicos y abogados.

  3. henrycastrillo
    Hace 12 años

    Los Sandinistas prostituyeron las principales profesiones como medicos, abogados ect. por aceptar irresponsablemente que estudiantes se graduaran dandoles crteditos academicos sin asistir a clases y pasar los examenes requeridos por el hecho de ayudar en el proceso de alfabetizacion, cortes de cafe, algodon, o sea graduaron sin estudiar y lo peor sin pasar la practica necesaria ni examen final y ahora estar mezclados con los verdaderos profesionales.

  4. nicasio
    Hace 12 años

    Sigue la sequia en el pais. La tierra sigue sometida a la inclemencia de sus malos hijos. No son cuatro los malos hijos, somos todos.

  5. roberto
    Hace 12 años

    no culpabilidad por falta de poder probarles el caso»Obviamente, y esta es mi opinion, estas medicas,no merecen el diploma que poseen, mucho menos deberian de attender a ningun paciente, porque quedo en evidencia que sus conocimientos y el protocol a seguir en un caso como el ocurrido, simplemente fue inexistente, y el Sr Juez de la senora Corte, debe de ser un … . ya saben lo quiero decir, y sabe tanto de leyes como manera de investigar un caso, como lo sabia mi abuelita. Excelente articulo

  6. roberto
    Hace 12 años

    como el nuestro, y no estoy tratando de denigrar mi propio pais y su profesionales de los cuales hay muchos que en vida fueron excelentes galenos y otros que en la actualidad tambien, lo son, pero es que es ridiculo quemedicos salgan a la calle, a plantarse a pedir justicia? Y me pregunto justicia para quien? para los vivos o los muertos, O una juez o fiscal, los cuales fueron incapaces de ver mas alla de los que reportajes que ellos recibieron, y simplemente dijeron, lo que era mas…

  7. roberto
    Hace 12 años

    Coincido en la gran mayoria de los puntos que apunta don Fabio en su articulo con respecto al caso de las medicas que fueron acusadas por ser negligentes y fallaron en sus diagnosticos, lo cual al final concluyo con la muerte de otra colega,en lo cual queda la duda de que si realmente pudo ser salvada, contando que los medicas en custion hubiesen actuado de acuerdo con lo que se espera con un profesional de la Medicina. Lo de las pancartas, y palntones, eso solosucede en paises del tercer mundo

  8. Renato
    Hace 12 años

    Estimado don Fabio. Aunque difiero en algunas de sus opiniones, le sugiero investigar sobre los nuevos profesionales médicos, pero especialmente los egresados de Cuba, ya que no traen los conocimientos mínimos para el ejercicio de la profesión y a la hora de asignar nuevas plazas tienen prioridad.

  9. donald de jesús sarria vargas
    Hace 12 años

    Que me gustó el final del escrito del señor Fabio Gadea cuando dice: necesita verdaderos profesionales, honorables, probos, apartidistas, ciudadanos que sean orgullo de Nicaragua. Es decir, que nuestros profesionales en ejercicio activo en las diferentes entidades y profesiones ocupen los puestos por capacidad y valores demostrados y no por amiguismo y filiación política, práctica que ha causado daño casi irreparable a nuestro país en todos los ámbitos. Es una vergüenza nacional e internacional.

  10. Katerine T
    Hace 12 años

    Acertado como siempre don Fabio, aqui es chiva con los matasanos, especialmente aquellos que completan la CARRERA de 6 años en meros 3 años, como los estudiantes JS que mandaron de regreso de Venezuela con DIPLOMAS y graduados de doctores en dos años y medio, aunque sabemos que la realidad fue otra por la cual los deportaron de CubaZuela, por no participar contra los OPOSITORES en la INSURRECCION, y por falta de fondos $$$$ porque Vnzl esta en quiebra no puede REGALAR mas billetes ni PETROLEO

  11. Dolores Gonzalez
    Hace 12 años

    No podemos negar que en Nic. existen excelentes médicos, que son los que estudiaron por vocación, no por un fin lucrativo ni para lucir la gabacha blanca. como muchos médicos que el sombrero les queda muuuuy grande, arrogantes y como se viste el paciente así lo tratan, dice una hermana: «Que triste es ser pobre». Que satisfacción mas grande siente el paciente cuando fue bien atendido por su médico. Otros por el contrario ni la cara levantan para ver al Paciente

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