Déjate llevar por el Espíritu Santo
El Espíritu, pues, es don de Dios, para toda la Iglesia, para el papa, los obispos, presbíteros y cada uno de los cristianos. El Espíritu no es propiedad privada de nadie, es don de Dios para todos.
El Espíritu, pues, es don de Dios, para toda la Iglesia, para el papa, los obispos, presbíteros y cada uno de los cristianos. El Espíritu no es propiedad privada de nadie, es don de Dios para todos.
Podemos decir con Cristo a la derecha del Padre, aquí estamos, Señor Jesús, juntos en tu búsqueda. Aquí estamos con el corazón en alas de libertad. Aquí estamos, Señor, juntos como amigos.
Mejor es padecer haciendo el bien que padecer haciendo el mal. Tanto el actuar bien como el actuar mal lleva un padecer. Sin embargo, el bien actuar conlleva la solidez humana mientras que el mal actuar conlleva la miseria humana.
Siempre nuestra oración debe de ser la oración del Salmista: “Señálame, Yahvé, tu camino, guíame por la senda llana” (Sal.27,11). “Muéstrame, Yahvé, tu camino, que recorreré con fidelidad” (Sal.86,11).
Hoy, como ayer, existen muchos pastores, que han desvirtuado su servicio y guía, haciendo daño a su gente y pueblo. Solo buscan su yo y la lana de las ovejas. Se olvidan de los más humildes y se han corrompido.
Jesús, el Dios humano, no abandona a los discípulos de Emaús en su desilusión y angustia del Viernes Santo. Jesús sale a su encuentro y camina a su lado…