El Cervantes censurado
En nuestros días continúa siendo extraña nuestra lengua, no por el hecho de su novedad en la prosa o en el verso, sino escandalosa para quienes se sienten amenazados en el poder.
En nuestros días continúa siendo extraña nuestra lengua, no por el hecho de su novedad en la prosa o en el verso, sino escandalosa para quienes se sienten amenazados en el poder.
Nunca antes había sido tan fortalecida la fe del pueblo nicaragüense. Dios se ha acordado de nosotros. La Iglesia resistirá porque los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella.
Nicaragua exige y requiere, que incluso en el ámbito académico, otros se opaquen para dar paso al brillo de una generación cuya fuerza moral supera cualquier oposición antes de abril 2018.
Rodrigo Chaves no puede ni debe ser presidente. Este país ha recorrido una historia ejemplar, un camino democrático que no merece se extinga por caprichos de dictadorzuelo en potencia
No asombraría que quienes renuncien a los principios de la Carta de la OEA, de la Carta de las Naciones Unidas y orienten su concepto de legitimidad con base en un criterio ideológico reconozcan a Ortega como “legítimo”