Exministro de Educación en Nicaragua durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro. Escritor e historiador. Permanece en el exilio desde 2021, en Estados Unidos, tras una orden de captura en su contra. Fue desnacionalizado por el régimen orteguista en 2023.
Hay muchos que se creen dispuestos a sacrificar su vida en la batalla, pero son incapaces de sacrificar su ego; de renunciar a los primeros lugares. ¿Podrá derrotar el patriotismo al egoísmo? Ojalá. Porque Nicaragua será verdaderamente libre hasta que tenga hijos que lo merezcan.
Juan Sebastián y Félix son actualmente los líderes con mejores credenciales de la oposición nicaragüense. El primero cuenta con la red laboriosamente construida por CxL, y el segundo, con sus excelentes vínculos internacionales. Juntos harían un formidable frente unido liberal.
Los políticos y sus maquinarias partidarias suelen explotar y agravar esta ignorancia. Porque en su afán de ganar votos tienden a sobre simplificar los problemas y a prometer lo imposible. Peor aún, tienden a explotar las pasiones y a denigrar o culpar a sus rivales de todos los males.
Los partidos tienden a arrogarse la representación popular, cuando en realidad suelen obedecer la voluntad de una astuta minoría dirigente. Que no necesariamente busca el bien común sino sus propios intereses, entre los cuales está el crecimiento del partido y la repartición de puestos.
Mucho se habla de restaurar la democracia, pensando que bastará con revivir el sistema de partidos, las libertades públicas, el sufragio universal y la división de poderes. Pero poco o nada se analiza la gran complejidad de estos componentes y cómo algunos de ellos han fallado y pueden seguir fallando, en nuestra historia. No olvidemos que, como se dice, el diablo está en los detalles.
En la línea de Sowell se ha demostrado como es la desintegración o el abandono familiar, que hoy plaga la inmensa mayoría de los hogares negros, y no el racismo, la mayor causa de la pobreza, desigualdad social, y alta criminalidad, que padecen.