¿Hay que usar la motosierra?
Los Estados están para servir a la ciudadanía y no para servirse de ella. Es prioritario desarrollar metodologías para la medición de resultados, fomentar la rendición de cuentas y eliminar personal sobrante.
Los Estados están para servir a la ciudadanía y no para servirse de ella. Es prioritario desarrollar metodologías para la medición de resultados, fomentar la rendición de cuentas y eliminar personal sobrante.
El paranoico piensa, a veces correctamente, que no es amado, que en las sonrisas adulonas de sus seguidores hay cuchillos ocultos, por eso prefiere ser temido. Consideran que el temor es mejor cemento que el amor. Las purgas y los castigos a personajes cercanos sirven para mandar el mensaje deseado: nadie está a salvo.
Sólo imaginemos una Nicaragua donde en lugar de ser dos tercios quienes crecen sin padre o en hogares rotos fuesen dos tercios los que lo hagan con sus padres y madres biológicos. No serán estos necesariamente hogares ideales, pero, y con todo a sus seguros defectos, serían nido de mejores y menos pobres ciudadanos.
Cuando apareció el primer borrador de la nueva constitución, hoy bautizada por el vulgo como la “chamuca”, se dijo que la habían hecho para justificar a posteriori lo que ya venían practicando. Esto es cierto, pero sólo parcialmente. Por algún descuido, que seguramente la señora va a castigar, sus plumíferos dejaron en pie muchos artículos […]
Los destierros exprés masivos que está practicando la dictadura son un verdadero escándalo internacional. Ningún otro país lo practica en esta escala. Son un crimen de lesa humanidad que desprestigia aún más a sus autores pues exhibe su crueldad y su flagrante desprecio por las normas más elementales del derecho y la justicia.
La pareja gobernante está haciendo en masa, creando de rebote un nuevo subproducto: los millares de nicaragüenses que no se atreven a salir por temor a no poder regresar, lo que convierte a su país en una prisión sin rejas, donde el carcelero no le reconoce a sus conciudadanos los derechos que, con voz indignada, reclama para los inmigrantes extranjeros.