Elecciones en Nicaragua y la paradoja de Schrödinger
Somos el gato en la caja de Schrödinger. Este año hay elecciones y al mismo tiempo no las hay, en el entendido que elecciones al modo Ortega no son elecciones.
Somos el gato en la caja de Schrödinger. Este año hay elecciones y al mismo tiempo no las hay, en el entendido que elecciones al modo Ortega no son elecciones.
Ya se declaró pueblo, soberanía y patria. El siguiente paso en este cuadro clínico es declararse dios. Es lo que sucede generalmente cuando se junta el poder y la locura.
Desde su inicio, a esta Comisión se le vio como una maniobra del oficialismo para crear una versión alterna a los hechos de violencia que estaban ocurriendo en Nicaragua. El tiempo confirmó las sospechas. Por las circunstancias, esta entrevista resulta en un debate sobre esas dos visiones tan opuestas
La estrategia del “¿y qué?” le puede funcionarun mes, un año, tal vez dos o tres, pero no para siempre. En algún momento deberá pagar por las culpas que acumula con ese comportamiento delictivo.
El fraude no se ejecuta (solo) el día de las votaciones. Daniel Ortega lleva 30 años preparando las elecciones que se robará mientras viva. Si el fraude del 2021 ya está hecho, ¿ahora qué viene?
Así como no se puede ser cristiano después de venderle el alma al diablo, tampoco se puede ser opositor a la dictadura después de vender su alma a Daniel Ortega.