Danilo Arbilla


NOL$ALP

Los presidentes no deberían hablar tanto. Están limitados en su libertad de expresión, hablan en nombre de todo el país. Los ciudadanos les delegan poderes y conceden privilegios de los que no goza el resto, pero con límites. Como pasa con jueces, fiscales, militares o policías.

La gran novela brasileña

La cuestión es que hoy las encuestas marcan un empate técnico entre Lula y el senador Flavio Bolsonaro, hijo y heredero político de Jair, hoy preso. ¿Vendrá una compensación? Bien interesante. ¿Como finalizará toda esta novela?

De jueces y periodistas 

A los periodistas los matan por hacer su trabajo, por informar. No quieren que la gente sepa lo que ellos tienen para contarle; y además se pasa “el mensaje” al resto de los periodistas. A los que no se asustan o no se les puede comprar, los matan.

Votaron a Trump 

El tema social, empero, no se puede ignorar, el tema de los siempre olvidados, se debe atender seriamente y no con “motosierras”. A la larga eso no camina, sobre todo cuando la gente tiene la opción de votar.

Ahora le toca a la OEA

Si EE. UU. se retira a la OEA le va a ser duro sobrevivir. Sin duda se perderá una mesa de diálogo. Pero no es lo peor, va a alentar un carnaval de organizaciones, como ya aparecen cada tanto, con financiaciones de varias partes y muchos nuevos amigos, para lo cual la OEA hasta ahora opera como una especie de freno.

La fiesta recién comienza

El Foro de SP da línea preocupado por la caída de una baluarte más, aunque sea corrupta. Petro a los tropezones, el correísmo perdió, Lula cae en su país y es ninguneado a nivel internacional; Venezuela, Nicaragua y Cuba impresentables y ahora esta “caída” o “tropezón” de la viuda de Kirchner.