Un año más
Un año más nos trae deseos individuales, compartidos y colectivos. Deseos como salud, como unión familiar y libertad para un país que ya se caracteriza por ser el mal ejemplo de la región.
Un año más nos trae deseos individuales, compartidos y colectivos. Deseos como salud, como unión familiar y libertad para un país que ya se caracteriza por ser el mal ejemplo de la región.
Debemos aprender a hacer pausas, a reconocer esos lastres y saber qué decisiones tomar. Entender cosas como que el odio, el enojo, muchas preocupaciones son lastres y que la vida se puede vivir mejor sin eso. No importa que una pareja, una familia, un partido, un gobierno te llevara el exilio, cómo lo entiendes y cómo lo vives hace la diferencia.
La emergencia del exilio se extiende porque no dejan de exiliarse nicaragüenses que, por seguridad, por resguardar la vida, la libertad, salen y sufren la muerte de un sueño, de un proyecto de vida.
Con las nuevas habilidades que requieren los comunicadores y el surgimiento de los emprendedores las matemáticas están más presentes y entones es hora de que esas “ternuritas” despierten y empiecen a disfrutar los números tanto como las letras o la presencia en una pantalla.
No sé si cambiará el Gobierno de Nicaragua algún día, ni el partido ni la familia gobernante, pero si mañana me dicen que ganan los liberales y la bandera roja se vuelve un símbolo nacional me verán repitiendo este argumento que mi bandera es azul y blanco…
La Lengua de Señas Nicaragüense (LSN) ha sido reconocida internacionalmente y eso debería ser un punto de partida para hacer que los nicas nos sintamos orgullosos y aprendamos algo que nos ha caracterizado.