Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.
Abrir las compuertas para la unidad liberal y de la derecha total resulta ser la primera agenda de nación y una vez consolidada o en proceso, tender puentes con dichos sandinistas e incluso con algunas bases que tomen distancia de las fracasadas castas propietarias de muchas organizaciones de la sociedad civil.
El fin del régimen está cerca, más ahora cuando por una y muchas vías se filtran noticias alrededor de la dictadura. Afloran desde meses atrás descontentos de cuadros altos, medios e intermedios del Ejército. Algo similar se comenta de ciertos miembros de la Policía y en las estructuras del Estado…
Que la ley impere y que esta propuesta Ley Dignidad dignifique a quienes, desde el poder político, dignen con sus hechos y sus derechos humanos la prolífica herencia humana de la gran nación de los Estados Unidos de América. Amén.
No podemos aspirar a tener autopistas cosmopolitas ni trenes balas ni acabar de sopetón con la pobreza, sin antes desarticular esa dañina mentalidad que, a golpe de influencias nefastas, inocularon a muchos inocentes en la depresión socialista, el parasitismo izquierdista y el atraso marxista en sus cabezas.
De volver a ser lo que ya fue Argentina, potencia mundial, la administración Milei deberá seguir trabajando en varios esquemas de sus políticas públicas, siempre sobre la base de la creatividad estructural y estratégica, la que lo ha llevado a ser un sujeto de estudio en las ciencias políticas y la economía…
No necesitamos más revoluciones socialistas, más estafadores de pueblos enteros ni más doctrinas fracasadas y foráneas a nuestra identidad capitalista occidental, pues esas ya han saqueado fortunas y empobrecido a naciones enteras.