Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.
Don Fabio Gadea y Enrique Castillo se merecen el reconocimiento público total como artistas… por esas letras y canciones que compusieron en tiempos de ácida barbarie totalitaria soviética cubana en la Nicaragua en la que muchos de nosotros, sin ambages ni retóricas, le continuamos declarando nuestro amor.
Poetas, narradores, pintores, teatristas… dedicaron sus neuronas culturales a proyectar esa euforia social capaz de haberle tomado el pelo al mundo entero con sus epopeyas guerreras y sus redenciones a favor de los pobres, resultando todo en un absoluto y descarado fracaso.
Ante un pueblo atemorizado, pero no doblegado y ante una diáspora con graves amenazas de deportación y problemas migratorios, deben visualizarse las oportunidades encarnadas en las propias dificultades, y debe pensarse también en un retorno para la reconstrucción del país…
No quedará más que el propio sacrificio popular de rebelarse, aun a sabiendas de la sangre que correrá, para salir de esta infernal pesadilla castrista, sólo frenada por la calle que está dando la cara en medio de la oscuridad, de tanta oscurana de la cual, muy pronto, brillará la luz de la libertad.
Es un hecho que la “batalla cultural”, esa lucha que emprenden guerreros cívicos con el debate de la cultura, la comunicación y la política contra los desatinados adoctrinamientos y herencias provenientes del comunismo, debe ser promovida y reforzada por quienes aman la libertad y la democracia para combatirlo…
Proponer un diálogo con Daniel Ortega no significa ser sandinista, menos orteguista. Y con él sin pelos en la lengua contando, eso sí, con el apoyo de la comunidad internacional pues ella desde el inicio de la crisis siempre ha optado por un entendimiento entre gobierno y oposición.