Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.
La realidad salta más que un pez fuera del agua si se trata de narrar las desgracias que el comunismo o como se llame ha traído al mundo. Por eso, y viéndolo como una política de vida y una salvación humana, hay que salir de todos esos regímenes antes que ellos salgan de nosotros.
De este primer intento de unidad política liberal desde marcados relevos generacionales y sin exclusiones a lo interno y externo de la familia democrática, junto a las presiones y sanciones que vendrán contra Ortega de parte de Estados Unidos y otros países, se marca un después en favor de la libertad de Nicaragua…
Venezuela es una de las pocas naciones que no ha tenido una tradición partidaria ideológica de derecha, sus partidos han sido por decirlo de una forma “centristas” tirando más a la Social Democracia y a la Democracia Cristiana, a excepción de caudillos y mandatarios como Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez.
Es precisamente en esa cruzada por la libertad y la democracia en la que se da la concesión del Nobel de la Paz a María Corina, una mujer que se lo merece más allá de las estupideces y contra argumentaciones provenientes del marxismo cultural y de otros sectores y tiranos.
Maduro no quiere irse, Ortega tampoco, Xiomara Castro grita que viva el socialismo, Petro cada vez más fumado diciendo sandeces y Castro y Díaz-Canel siguen extorsionando a los países socios del Siglo XXI no habiendo sido ninguno de ellos puestos en esos cargos por voluntad popular.
Es preferible un pueblo libre a una dictadura de cemento y sangre en los casi 50 años de totalitarismo. Tomen en cuenta también que estas carreteras te pueden llevar más rápido a las cárceles de La Modelo o el Chipote.