Romper ciclos

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Hoy por hoy el presidencialismo hispanoamericano —a pesar de los tropezones de las dictaduras socialistas del siglo XXI— está cambiando de rumbo, para bien de la región. Javier Milei en Argentina y Daniel Noboa en Ecuador lo están haciendo, abriendo también válvulas de participación política por parte de la ciudadanía.

El discurso directo, antirretórica, antipopulista y en gran medida disruptivo de Milei en Argentina frente a la estampa de las izquierdas y el repugnante socialismo,  lo está demostrando, dando señales de ir dejando atrás la cansona tradición peronista kirchneriana que sólo endeudamiento y pobreza ha heredado para primero rescatarla de las brasas de la economía inflacionaria y anunciar desde ya a esa nación como una potencia económica de primer mundo en un futuro cercano.

Lo que también viene evidenciando el mandatario de Ecuador, Daniel Novoa, al hablar de “romper ciclos”, de perder el miedo y hacer una “nueva política” desde una ética alterna del poder, contraponiendo al tradicional caudillismo la implementación de una transparente potestad institucional, libre de corrupción y de típicos vicios de poder.  

Esa regla mágica, sencilla y nada complicada, más la eficiencia administrativa y el desarrollo de la explotación regulada de nuestros recursos naturales, es la que nos podrá elevar de una región empobrecida a una competitiva y de primer mundo, lo que desde la llegada de Cristóbal Colón en 1492 hasta nuestros días ha resultado imposible de alcanzar.

Con frecuencia la gente suele decir: “No, yo quiero que cambien las cosas, pero a mí la política no me interesa, si no trabajo no como…” O bien: “Yo quiero volver (quienes viven la actual diáspora hispanoamericana en Estados Unidos y Europa, sobre todo), pero no puedo meterme en política porque tengo familiares y propiedades y los pueden afectar o puedo perder mi casa o mi propiedad…” Y otros, quienes quizás ahora se lamentan, expresan con parsimonia que no fueron a votar en el pasado porque ese día era domingo y por lo tanto tocaba descanso o bien, “para qué iba a hacerlo si de todos modos siempre se roban las elecciones y mi voto no vale nada…”

Ninguno de los tres ejemplos es valedero para una gimnasia democrática, para lo hermoso de vivir una vida estable, esa que cuando nos dimos cuenta ya la habíamos perdido. Peor aún, estos simples ejemplos sólo demuestran oportunismo cívico individual, fariseísmo y gazmoñería ramplona, al dejarle a otros lo que nos compete a todos por igual. A fin de cuentas, cuando impera la auténtica democracia, esta es para todos y no sólo para un clan, una casta o un grupo selecto de ciudadanos.

Los recortes motosierra de Milei redujeron la galopante inflación argentina en sólo su primer año de gobierno, reduciendo el despilfarro público y recortando  el tamaño del gobierno.

Enfrentado a una masa populista y anteriormente mantenida por el Estado (esa misma que se solidariza con la corrupta expresidenta Cristina Fernández ahora con casa por cárcel), ha logrado contener la inflación pues se prevé que a finales de año esta sea apenas de un 2.7 por ciento. No olvidemos que ese país en 1913 gozaba de una de las diez economías más ricas del mundo.

Por su parte Daniel Noboa, quien citó en su propia lengua al célebre poeta alemán Johann Wolfgang von Goethe al señalar que “lo más importante no es hacer cosas nuevas, sino hacerlas como si nunca nadie las hubiera hecho antes”, le está diciendo a sus paisanos y al mundo entero que estos son tiempos de redención y aurora para la puesta en práctica de la auténtica política, esa con vocación de paz, respeto, bienestar y servicio que nuestra empobrecida América hispana nunca ha logrado alcanzar.

No necesitamos más revoluciones socialistas, más estafadores de pueblos enteros ni más doctrinas fracasadas y foráneas a nuestra identidad capitalista occidental, pues esas ya han saqueado fortunas y empobrecido a naciones enteras. Lo que necesitamos es aspirar a dejar atrás esa cultura de la pobreza que nos hace emigrar y vivir de las migajas, prebendas y endeudamientos de la comunidad y la cooperación internacional. Necesitamos salir al frente con la verdad en la mano y aprender lo bueno que hombres de carne y hueso y no mármoles de estatuas durmientes están llevando a cabo entre dificultades y difíciles circunstancias.

¡A romper ciclos, a vivir la política como herramienta de vida y porvenir, Milei y Noboa nos lo están señalando! ¡Que así sea!

El autor es escritor y periodista nicaragüense exiliado en Estados Unidos. Columnista internacional. 

COMENTARIOS

  1. Hace 1 año

    Lo primero que realiza la izquierda es eliminar materias como la Civica y la Logica en primaria y secundaria. Richard Nixon se lamenta en sus memorias de que estas materias fueron eliminadas del curriculum en los 60’s del siglo pasado por la izquierda la cual se ha apoderado de las escuelas y colleges de los EE.UU. Estas materias se deben de agregar en el programa de estudio para producir buenos ciudadanos. La indiferencia hacía no votar por cualquier excusa es por falta de instruccion proporcionada por la Civica. La materia de la Lógica instruye al individuo a pensar usando un razonamiento correcto y no con una falacia.

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