Ariel Montoya

Ariel Montoya

Escritor
Periodista nicaragüense exiliado, columnista en medios de comunicación internacionales y fundador del Partido Liberal Conservador Clásico (OPA) y del Foro Anticomunista de Miami. Es analista político en diversas organizaciones.

Michael Healy, el empresariado y la pifia política

Una vez logrado el cambio político, los vigores guardados y repatriados del pueblo pujante nicaragüense sacarán a la nación adelante. Esa era una de las grandes esperanzas de Healy, la cual ahora debe ser desenfundada con más brillo y más conciencia de parte de este gremio.

Sensatez obligada

Que la sensatez también inunde los corazones y cerebros de quienes continúen propiciando diálogos por la estabilidad de Nicaragua. Que el obispo Álvarez, los curas y demás desterrados caminen libres por las calles del mundo, mañana lo harán por las de Nicaragua.

La oposición interna de catacumbas

Diálogo diplomático. Iniciativa esta que puede cuajar o no. Eso dependerá de cada conciencia ciudadana que esté o no de acuerdo con ella. Habrá que ver también una señal del empresariado al respecto… Nicaragua bien vale una misa, también su paz y su libertad.

2024, la unidad política y el fantasma de Monteverde

De cara al presente será importante también las correas comunicativas con la unidad política que también desde el exilio viene gestándose, a sabiendas siempre bajo la conducción y el liderazgo de quienes asuman este reto de patriotas dentro del país.

Guatemala o la semilla del fraude electoral

La amnesia que padecen de la revolución sandinista y sus múltiples atropellos, ahora que se llenan la boca hablando de libertad, Estado de derecho o justicia, también los arrastran los panfletos subversivos del partido Semilla y la mudez ética de su máximo representante, Bernardo Arévalo.

Chile y la continuidad de la Constitución de Pinochet

Perdió la izquierda, pues ella fue la causante de todo este andamiaje jurídico político y es la más afectada en este proceso… También perdió la derecha por sus divisiones internas y su siempre endeble propagación de su discurso. ¡Pero ganó Chile carajo y eso ya es bastante!