El Congreso de Estados Unidos condena el socialismo

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Tras el triunfo de varios candidatos socialistas democráticos en las recientes elecciones primarias del Partido Demócrata, la Cámara de Representantes de Estados Unidos no perdió un segundo y adoptó una resolución no vinculante que condena al socialismo “en todas sus formas”.

La resolución 1490 fue aprobada el martes 1 de septiembre con el voto a favor de todos los representantes republicanos, más el de ocho demócratas que se saltaron las líneas partidistas.

Los republicanos vincularon la resolución contra el socialismo con su intento de lograr la aprobación del proyecto de ley SAVE America Act (Ley para SALVAR a Estados Unidos), una medida que ha propuesto el presidente Donald Trump para evitar que las personas que no tienen ciudadanía estadounidense voten en las elecciones. El mandatario quiere que el Servicio Postal envíe boletas por correo solo a votantes verificados como ciudadanos de Estados Unidos. Piensa —sin presentar pruebas— que hay un complot demócrata para que inmigrantes no naturalizados voten fraudulentamente a favor de candidatos progresistas.

“No solo denunciamos el socialismo, sino también la idea de que personas que no son ciudadanos estadounidenses voten en nuestras elecciones, porque eso forma parte de su plataforma”, dijo el líder de la mayoría de la Cámara, Steve Scalise, un republicano del estado de Luisiana, refiriéndose a la agrupación Democratic Socialists of America (Socialistas Democráticos de Estados Unidos).

En realidad, el voto de no ciudadanos es extremadamente infrecuente, según estudios del Brennan Center y otras organizaciones. Los opositores de Trump piensan que el exagerado énfasis del presidente en el tema se debe a que está preparando el terreno para impugnar resultados que favorezcan a los demócratas en las elecciones de noviembre, las cuales decidirán qué partido controla el Congreso.

Solo un puñado de congresistas demócratas se identifica como socialistas democráticos. Pero las victorias recientes en las elecciones primarias de candidatos que forman parte del movimiento progresista, como Darializa Avila Chevalier, de Nueva York; Melat Kiros, de Colorado, y Angie Nixon, de Florida, más el triunfo en la contienda por la alcaldía de la ciudad de Nueva York del también socialista democrático Zohran Mamdani en noviembre de 2025, han disparado las alarmas de los republicanos. La resolución 1490 es un mensaje contra la idea de redistribuir la riqueza de una manera menos desigual y reducir la enorme disparidad social, mejorando la situación económica de la clase trabajadora. Para ello, los republicanos agitan —una vez más— el fantasma del comunismo.

Los socialistas democráticos en Estados Unidos tienen como objetivos fortalecer los sindicatos y dar a la clase trabajadora control sobre la economía; establecer un sistema de salud universal para todos; educación pública gratuita, incluida la universitaria, y cuidado infantil también gratuito. También quieren impulsar un plan para combatir el cambio climático.

Cierto: los socialistas democráticos buscan transformar la economía capitalista. Pero esa transformación sería mediante una transición gradual y democrática que desplace el poder hacia la clase trabajadora. No aprueban un control centralizado del Estado, como en el socialismo autoritario.

Las propuestas de figuras destacadas de ese movimiento, como Bernie Sanders, senador independiente por Vermont, y Alexandria Ocasio-Cortez, representante demócrata por Nueva York, están más cerca de las socialdemocracias europeas: salud pública gratuita para todos, educación universitaria pública gratuita. No buscan abolir la propiedad privada ni eliminar la economía de mercado, sino regular el modelo capitalista para erradicar la pobreza y extender el bienestar a toda la sociedad.

Las victorias electorales de candidatos socialistas democráticos han puesto en vilo a los republicanos y a algunos demócratas. Ellos, y sus donantes multimillonarios, temen que una reforma que ponga la atención médica y la educación universitaria al alcance de todos se costearía con un alza de impuestos para los acaudalados, aunque la subida tributaria no sería tan elevada que amenace sus fortunas.

Los triunfos de los candidatos progresistas podrían estar anunciando un giro radical en las elecciones de noviembre al Congreso. Muchos votantes están hartos del aumento excesivo del costo de la vida y de las promesas demagógicas de bienestar que no se cumplen, y buscan una alternativa. La resolución contra el socialismo probablemente no evitará que este noviembre los republicanos pierdan la mayoría en el Capitolio. [FIRMAS PRESS]

El autor es escritor y periodista radicado en Miami. Sus novelas más recientes son El ocaso y La espada macedonia, publicadas por Mundiediciones. También ha publicado el ensayo Biden y el legado de Trump con Mundiediciones y el ensayo Una plaga del siglo XXI, sobre la pandemia del covid-19.

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