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Mientras las autoridades anuncian que en las próximas semanas persistirá en déficit de humedad en los suelos, principalmente en las regiones del Pacífico, norte y central; y que en el Pacífico la canícula será entre moderada y severa, productores de Occidente reportan que por la sequía perdieron la siembra de maíz de primera, otros aseguran que no sembraron porque no llovió. Aunque había maíz de la cosecha anterior, el precio de las tortillas se disparó, de 2 córdobas cada una a 3 por 10 córdobas.
Según la más reciente edición del boletín meteorológico que elaboran el Ministerio Agropecuario (Mag) y el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) con el apoyo de otras organizaciones, hasta los primeros diez días de julio algunos municipios del Pacífico occidental del país, que son parte del Corredor Seco, eran los más afectados por el déficit de lluvia.
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Detalla que en Somotillo, San Francisco del Norte, Cinco Pinos, San Pedro del Norte, Santo Tomás del Norte, Telica, Larreynaga, Posoltega, La Paz Centro, Nagarote, gran parte de León, El Jicaral y Puerto Morazán los niveles acumulados de lluvia eran de entre uno y diez milímetros. En el resto de la zona los acumulados fueron de entre en el resto de la zona lluvias entre 25 y 50 milímetros de lluvia. Al estrés hídrico que enfrentan los cultivos por la sequía se suma el efecto de las plagas que la falta de humedad propicia.
Llegó El Niño y aún falta lo peor
Lo que está ocurriendo lo habían adelantado diversos organismos internacionales que desde inicios del 2026 advirtieron que La Niña se disiparía y daría paso al Niño. Recientemente dichos organismos, entre ellos la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que en el Pacífico tropical se instauró el fenómeno El Niño. Además, reiteró la advertencia de que en los próximos meses se sentirá lo más severo del fenómeno que, dependiendo de las zonas, provoca sequía o exceso de lluvia.
«Los encargados de los pronósticos estiman que existe una probabilidad de casi dos tercios de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre noviembre y diciembre. Para los mercados agrícolas, la pregunta crítica es qué tan intenso se vuelve el fenómeno de El Niño. Por lo general, El Niño provoca sequías prolongadas en Asia sudoriental y condiciones más secas en zonas de Australia, el norte de Brasil, África meridional y Asia meridional, regiones clave en la producción de cereales, caña de azúcar y semillas oleaginosas», indicó el Banco Mundial en un reciente análisis.
Según agricultores, la escasez de lluvia que se registró durante el inicio del invierno «provocó el fracaso de la siembra de primera en varios municipios del norte de Chinandega». Aseguran que la falta de humedad del suelo evitó que el maíz germinara y en otros casos las plantas se secaron antes de desarrollarse. La pérdida de la cosecha ya comienza a reflejarse en la disminución del tamaño de las tortillas y en el incremento de su precio de este alimento básico en la dieta de los nicaragüenses.
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Producción de maíz es de autoconsumo
La meta de producción de maíz para la siembra de primera del ciclo agrícola 2026-2027 que inició hace pocas semanas, según el Ministerio Agropecuario (Mag), era que unas 195,300 familias de pequeños y medianos productores sembraran 338,300 manzanas de maíz. En mayo, mes que tradicionalmente marcaba el inicio de la temporada lluviosa y con ella el inicio del ciclo agrícola, un poco más de la mitad de esa área ya estaba preparada para sembrar. La meta de todo el ciclo agrícola es producir 6.6 millones de quintales de maíz, la mayoría de este volumen se produce en la siembra de primera.
Gran parte de la producción de maíz en Nicaragua es de autoconsumo, por tanto la pérdida de la cosecha pone en riesgo la seguridad alimentaria de las familias y de sus comunidades. Pequeños y medianos agricultores producen maíz para abastecer su consumo y venden en la zona el excedente de la producción.
Un productor de la comarca Guacimito, del municipio de Villanueva que pide no mencionar su nombre, relata que por la sequía de este año, perdió prácticamente toda la siembra. «No llovió, algunas poquitas lluvias. El maíz no germinó, no nació y las (plantas) que nacieron no se crecieron, se quedaron ahí ‘a pelo de tierra’, como dicen. Todo por la falta de lluvia».
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Otro agricultor de la zona añade que normalmente cosecha tres manzanas de maíz para garantizar el consumo de su familia, este año no pudo sembrar por la falta de lluvia y espera hacerlo en postrera. «Ahorita tampoco hemos sembrado porque de igual forma no ha llovido, las tierras están completamente secas. Estamos esperando a ver si llueve en postrera para sembrar», dice a LA PRENSA.

Sequía afecta más al Corredor Seco
El agricultor añade que ante la incertidumbre en su comunidad muy pocos productores decidieron sembrar ante la incertidumbre provocada por la falta de agua: «Para serle sincero, casi nadie sembró», asegura.
La crisis que está provocando la sequía no se limita a Villanueva. Habitantes de San Francisco del Norte, Cinco Pinos y otras comunidades del Corredor Seco aseguran que las condiciones son similares. «Toda esta zona aquí del norte de Chinandega está igual. Tengo familiares al lado de San Francisco y nos comunicamos. Cinco Pinos es la misma situación», indicó el pequeño productor.
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Sin embargo, para los agricultores que han puesto sus esperanzas en la siembra de postrera, que generalmente se realiza entre agosto y septiembre, la situación podría ser similar o peor, ya que según los boletines meteorológicos, la canícula que recién inició podría ser severa.
«Para la segunda decena de julio, se espera que se establezca el periodo canicular de manera más acentuada en la región del pacífico y en los municipios del Corredor Seco, en donde se podrían disminuir considerablemente los acumulados de precipitación», señala el boletín.
Crisis en todo el norte de Chinandega
La falta de siembra en unos casos y la pérdida de la cosecha en otros, ya comenzó a repercutir en el abastecimiento de maíz en la zona y la primera consecuencia fue el tamaño y precio de las tortillas.
En Villanueva pobladores reportan que actualmente tres tortillas pequeñas cuestan 10 córdobas, cuando hace pocas semanas cada una costaba alrededor de 2 córdobas: «En otras zonas también de Villanueva vale 5 córdobas una tortilla», le dice a LA PRENSA una comerciante de la zona.
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En otros casos, como el de la comarca Santa Anita del municipio de Villanueva, están vendiendo 3 tortillas por 10 córdobas, pero ahora son más pequeñas en comparación con las de algunas semanas atrás.
Algunos pobladores de esa zona comentaron que sus familias aún disponen de reservas de maíz, pero teme lo que ocurrirá cuando estas se agoten. «Nosotros tenemos maíz, gracias a Dios, todavía y yo las hago (las tortillas). El problema será cuando se me acabe (el maíz). ¿Qué vamos a hacer? Pues lo que sea la voluntad de Dios», dijo una habitante de Santa Anita.
Nicaragua enfrenta sequía agrícola
Un especialista en monitoreo climático, que solicitó permanecer en el anonimato, explicó que Nicaragua atraviesa distintas etapas de una sequía. Según indicó, la primera corresponde a la sequía meteorológica, caracterizada por lluvias muy por debajo de los promedios históricos. «Los déficits de lluvia en el Corredor Seco varían entre el 45 y el 65 por ciento, e incluso hasta el 70 por ciento durante el primer trimestre del invierno», indicó a LA PRENSA.
Añadió que esas condiciones ya evolucionaron hacia una sequía agrícola: «Cuando los bajones de lluvia son como los que estamos viviendo ahora, realmente se llevan al traste toda la cosecha de primera. Eso es precisamente lo que está ocurriendo», asegura el especialista.
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Además, confirma que la pérdida de las cosechas ya está generando consecuencias económicas y sociales para las familias rurales. «No pegó la siembra, por lo tanto no va a haber cosecha de primera. Las familias están sobreviviendo con las pocas reservas que quedaban y ya comenzaron a vender sus bienes y algunas a migrar», explicó.
Escasez de agua para consumo humano
Además, tal como menciona el boletín meteorológico el especialista considera que el siguiente escenario podría ser aún más grave.
«Está en proceso el nivel más grave de la sequía: la sequía hidrológica. Cuando pasan varios meses con déficit de lluvia, los ríos, quebradas y pozos comienzan a secarse y el agua deja de estar disponible para la población».
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Finalmente, asegura que según el monitoreo que realiza, «entre el 50 y el 60 por ciento de la red hídrica superficial del Corredor Seco ya presenta un proceso de transición hacia el secado, lo que podría agravar aún más la crisis alimentaria y el desabastecimiento de agua en la zona si las lluvias continúan siendo insuficientes», advirtió el especialista.
Mientras tanto, hasta ahora el Ministerio Agropecuario no se pronuncia sobre la crisis que ya está generando la sequía. Su única referencia al tema son las recomendaciones que emite en el boletín que elabora conjuntamente con el Ineter. En él evita usar la palabra sequía y se limita a recomendar el uso de semillas más resistentes a la falta de humedad y a usar insumos para prevenir o tratar las plagas.
