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El índice global sobre la persecución religiosa de 2026, elaborado por la organización International Christian Concern (ICC por sus siglas en inglés) en Washington, denunció el caso de Nicaragua como una de las más agresivas en el hemisferio. Esta campaña estatal se desarrolla bajo el liderazgo de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo y la vigilancia en las comunidades religiosas ha creado «una atmósfera de miedo».
El informe expone casos de persecución en al menos 23 países en todas las regiones del globo. En América Latina, se refiere a Nicaragua y Cuba, dirigidos por regímenes aliados desde hace décadas. ICC creó el índice Rostro de los Perseguidos, dado que 388 millones de cristianos en todo el mundo viven bajo altos niveles de persecución, afirmó Aciprensa.
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«Las crisis más agudas de libertad religiosa en América Latina se están desarrollando bajo gobiernos socialistas y comunistas. En Nicaragua, el presidente Daniel Ortega y su copresidenta y esposa, Rosario Murillo, han emprendido una de las campañas más agresivas contra la Iglesia católica y protestante que se hayan visto en el hemisferio occidental en los tiempos modernos», dice el documento.
La publicación del ICC se conoce casi al mismo tiempo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), adscrita a la Organización de Estados Americanos, demandó públicamente al Estado información sobre el obispo emérito de Estelí, Abelardo Mata. Se encuentra secuestrado por la dictadura.

El religioso, de 80 años, fue capturado por el Estado desde el 29 de junio y se encuentra bajo amenaza. El cuatro de julio, el Ministerio del Interior reveló que lo investigaron por «propiedades y vínculos familiares que no coinciden con su condición sacerdotal».
A juicio de expertos, se trató de un intento de desviar la atención de la persecución que el régimen desplegó contra él, un sacerdote y un diácono en Estelí, luego de que en la misa dominical del día anterior oró por la Iglesia perseguida de Nicaragua.
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ICC detalla que los cristianos son sometidos a presión en todas partes del mundo. Convergen distintas fuerzas: nacionalismo religioso, represión transnacional, organizaciones religiosas bajo control del Estado, terrorismo, autoritarismo, restricciones a las mujeres, el uso de occidente para perseguir, entre otros.
Nicaragua es mencionado en el ítem de autoritarismo. Para el organismo, estos regímenes consideran la libertad religiosa como una amenaza directa a su supervivencia. ¿Qué casos cita? Irán y Nicaragua.
«En Irán, el régimen clerical de línea dura continúa encarcelando a cristianos, bahá’ís y musulmanes que disienten de su ideología. La policía de la moral ha vuelto a las calles, imponiendo con impunidad estrictos códigos religiosos. En Nicaragua, el gobierno de Ortega-Murillo ha intensificado su campaña contra la Iglesia católica, confiscando propiedades eclesiásticas, cerrando escuelas religiosas y encarcelando a clérigos que denuncian los abusos estatales o se atreven a actuar independientemente de las restricciones gubernamentales«, afirma este informe.
La persecución religiosa en Nicaragua ha sido documentada por la investigadora Martha Patricia Molina. En su trabajo ha denunciado la prohibición de 28,000 procesiones desde 2019, el exilio de más de 300 religiosos, además de la confiscación de propiedades y la vigilancia en las iglesias de parte de paramilitares del FSLN. Entre los desterrados están cuatro de 10 obispos de la Conferencia Episcopal.

la Comisión de Libertad religiosa en Estados Unidos (USCIRF) ha denunciado también la continuidad de la represión a manos del Estado de Nicaragua, dando paso a una intensificación del uso de la represión transnacional, dicen también en su página electrónica.
Personas y grupos que dañan a la Iglesia
En el índice global de persecución 2026, ICC señala a personas que hacen daño a la Iglesia, empezando por los dictadores Ortega y Murillo. Los expertos resumen la concentración de poder que ambos han logrado consolidar, mientras ha prevalecido el retroceso democrático y de los derechos civiles.
En enero, la dictadura cumplió 19 años en el poder. Ortega y Murillo son «copresidentes» desde 2025, abolieron la independencia de poderes y fortalecieron el aparato represivo con el que se han prolongado en el poder. Se recetaron además un año más en el poder.
«Murillo ahora comparte la autoridad formal, extendiendo su control sobre la legislación, el poder judicial y las instituciones regionales. Trabaja para continuar el legado de represión de Ortega contra los grupos religiosos y ha presidido las decisiones del gobierno de encarcelar e incluso exiliar a líderes religiosos del país», agrega el documento.

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Según ICC, Nicaragua tiene una población de 6.67 millones de personas, de las cuales el 84% se identifica como cristiano, el 14 % no tiene creencias y el 2% tiene otras. Para el organismo, el ataque frontal contra la Iglesia católica se debe a que es una de las pocas instituciones independientes que quedan en el país y «un bastión de esperanza para los creyentes nicaragüenses«.
El Ministerio del Interior también es responsabilizado. Ha cerrado más de 5,000 organizaciones desde 2018, entre ellas varias religiosas. «Agravando la dificultad que enfrentan estos grupos religiosos, el gobierno suele confiscar los bienes de las organizaciones y exiliar o encarcelar a sus líderes», agregaron. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) es otro de los señalados.
ICC explica que el régimen mantiene una estrategia de fusionar el cristianismo con una «nacionalidad singular y politizada», pero además ha convertido el «patriotismo» en una arma contra el clero. Por otro lado, el régimen «ha llevado a una campaña agresiva para debilitar o eliminar» las escuelas religiosas. El organismo denunció la existencia de presos políticos y las condiciones de vigilancia a la que son sometidos las comunidades eclesiales en Nicaragua.
«Crean atmósfera de miedo»
«La vigilancia de las comunidades religiosas se ha ampliado espectacularmente. El clero debe presentar informes semanales a la Policía, describiendo los sermones, actividades y asistencia. Agentes estatales monitorean servicios, procesiones e incluso reuniones privadas, creando una atmósfera de miedo entre los feligreses», lamentó ICC.
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El secuestro del obispo emérito Mata coincidió con la decisión del Papa León XIV de prolongar en el cargo de Arzobispo de Managua al cardenal Leopoldo Brenes Solórzano. El jerarca suele llamar «noticias falsas», a las que informan sobre iglesias vacías en Nicaragua. Sus críticos señalan que estas palabras son un desmentido a la denuncia de la iglesia perseguida.
Brenes ha sido testigo de la represión, sus sacerdotes son perseguidos, la parroquia Divina Misericordia fue acribillada en 2018 y la imagen de la Sangre de Cristo, en la Catedral de Managua, fue objeto también de un ataque terrorista en julio de 2020.