Un soldado de la Guardia Nacional se cubre del fuego guerrillero de los sandinistas en uno de los barrios de Managua. LA PRENSA / OLIVER REBBOT

Un soldado de la Guardia Nacional se cubre del fuego guerrillero de los sandinistas en uno de los barrios de Managua. LA PRENSA / OLIVER REBBOT

El ocaso de los Somoza: los últimos días de la Guardia Nacional

En junio de 1979, la dictadura más longeva de América Latina comenzó a colapsar. Tras cuarenta años de control absoluto, la Guardia Nacional de los Somoza se desmoronó, abandonada por sus aliados y cercada por la insurrección popular.

La tarde del viernes 8 de junio de 1979, el aire en Managua sabía a pólvora. El humo de las llantas quemadas en las barricadas se mezclaba con la humedad de las primeras lluvias del invierno. Por esas calles solitarias solo circulaban las patrullas de la Guardia Nacional de Somoza y la resistencia urbana de jóvenes guerrilleros.

Ese fin de semana marcó el inicio de las semanas más duras de la guerra. La suerte de Somoza estaba echada: la comunidad internacional le dio la espalda y el presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, le cortó los suministros de armas y municiones. Al dictador solo le quedaba el respaldo de los fusiles de la Guardia Nacional.

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Los insurgentes ocupaban todos los rincones del país. Esto desató la paranoia de la Guardia Nacional, que comenzó a combatir a unos guerrilleros equipados con armas, municiones, soldados y estrategia militar. El frente de combate contaba, incluso, con una pequeña fuerza aérea de suministro durante el conflicto.

El ejército somocista sabía que se enfrentaba a un enemigo muy poderoso. Para ese momento, los insurgentes ya no combatían con bombas de mecate y molotov; esas armas caseras habían quedado atrás. Los guerrilleros estaban dotados de buena fusilería y artillería.

Durante los días de la ofensiva final, la Guardia comenzó a colocar retenes en las principales cabeceras departamentales. Desde esos puntos controlaban las entradas y salidas urbanas, bajaban a los pasajeros de los autobuses y vehículos particulares para hacer requisas. También comenzaron a catear viviendas barrio por barrio, asesinando a quien consideraban guerrillero sandinista. A medida que pasaban los días, la Guardia Nacional se vio desbordada: una mañana combatían en Managua y ese mismo día terminaban enfrentándose a los rebeldes en otro departamento.

Sin el suministro militar de los Estados Unidos, Somoza Debayle cobró una vieja deuda a Israel, originada cuando Nicaragua votó en las Naciones Unidas a favor del Estado judío. Así fue como llegaron fusiles Galil con sus municiones para que la Guardia hiciera frente a la guerrilla. Sin embargo, esa ayuda resultó insuficiente, ya que el régimen no disponía de suficientes soldados para contener la ofensiva militar de los insurgentes.

El 19 de julio la guerra llegó a su fin. Dos días antes, Somoza había huido del país y dejó a la Guardia Nacional abandonada a su suerte, acéfala y sin ningún jefe que la guiara. Algunos guardias lograron huir a otros países, mientras que otros fueron hechos prisioneros. Ese día Nicaragua se libró de una dictadura, sin darse cuenta de que nacía una nueva.

Soldados de la Guardia Nacional, provistos de armamento israelí, durante una "operación limpieza". Junio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Soldados de la Guardia Nacional, provistos de armamento israelí, durante una «operación limpieza». Junio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Un guardia somocista patrulla una calle de Managua el 1 de enero de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Un guardia somocista patrulla una calle de Managua el 1 de enero de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Miembros de la Guardia Nacional fuertemente armados en un retén militar. Julio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Miembros de la Guardia Nacional fuertemente armados en un retén militar. Julio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Guerrilleros sandinistas atrincherados en una barricada el 1 de julio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Guerrilleros sandinistas atrincherados en una barricada el 1 de julio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Socorristas de la Cruz Roja evacuan a una mujer herida en plena insurrección en Managua. Julio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Socorristas de la Cruz Roja evacuan a una mujer herida en plena insurrección en Managua. Julio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS

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Soldados de la Guardia Nacional con fusiles Galil y Garand patrullan una calle bombardeada en Masaya. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Soldados de la Guardia Nacional con fusiles Galil y Garand patrullan una calle bombardeada en Masaya. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Voluntarios de la Cruz Roja observan la quema de un cadáver durante la ofensiva final. Julio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Voluntarios de la Cruz Roja observan la quema de un cadáver durante la ofensiva final. Julio de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Un soldado de la Guardia Nacional, visiblemente fatigado, vigila su perímetro con un fusil M1 Garand y clips de munición de 8 tiros. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Un soldado de la Guardia Nacional, visiblemente fatigado, vigila su perímetro con un fusil M1 Garand y clips de munición de 8 tiros. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Un efectivo de la Guardia Nacional catea una vivienda durante la ofensiva final de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Un efectivo de la Guardia Nacional catea una vivienda durante la ofensiva final de 1979. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Dos soldados de la Guardia Nacional descansan en el interior de una vivienda. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
Dos soldados de la Guardia Nacional descansan en el interior de una vivienda. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS

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El cuerpo del periodista estadounidense Bill Stewart yace en el microbús donde se movilizaba su equipo de ABC-TV. Stewart y su traductor nicaragüense, Francisco Espinoza, fueron asesinados el 20 de junio de 1979 por soldados de la Guardia Nacional a quienes habían entrevistado minutos antes. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS
El cuerpo del periodista estadounidense Bill Stewart yace en el microbús donde se movilizaba su equipo de ABC-TV. Stewart y su traductor nicaragüense, Francisco Espinoza, fueron asesinados el 20 de junio de 1979 por soldados de la Guardia Nacional a quienes habían entrevistado minutos antes. LA PRENSA / MATTHEW NAYTHONS

La Prensa Domingo 1979 Anastasio Somoza Debayle Guardia Nacional

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