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El sábado 14 de septiembre de 2024, a las 3:30 de la madrugada, el rugido de un helicóptero quebró la tranquilidad rural de la finca Taniskipula. ubicada en la comunidad de Sang Sang, en la agreste zona de Río Coco Arriba del territorio indígena Li Lamni.
La propiedad se convirtió en el escenario de un operativo militar. Tropas especiales del Ejército de Nicaragua descendieron del helicóptero, rodearon la vivienda de madera y lanzaron ráfagas de disparos para irrumpir por la fuerza en el recinto.
El objetivo de este despliegue militar desproporcionado era un hombre de 71 años: Steadman Fagoth Müller.
Según testimonios de extrabajadores de la finca a los familiares, y corroborados por fuentes territoriales, al veterano líder miskito lo secuestraron por la delación de un amigo cercano que era capitán en el Ejército.
Reducido en medio del caos armado y la oscuridad, a Fagoth lo subieron a un helicóptero bajo estricta custodia militar, trasladado de urgencia a Managua y entregado a las celdas de la Policía Nacional.
Desde ese momento nadie sabe de él y hoy lleva 671 días en desaparición forzada.
“No sabemos nada, absolutamente nada de él desde entonces”, dice su hija, Dina Carolina Fagoth.
Ella es quien, desde el exilio, ha estado denunciando activamente en foros públicos y medios de comunicación la desaparición forzada de su padre, exigiendo al Estado nicaragüense una prueba de vida y su liberación.
Una vida entre alianzas y oposiciones
Steadman Fagoth Müller es una de las figuras políticas más contradictorias de la vida política de la Costa Caribe de Nicaragua.
De máximo líder de la resistencia armada indígena contra el primer régimen sandinista en la década de 1980, pasó a convertirse en un alto funcionario y operador territorial del dictador Daniel Ortega, hasta su caída en septiembre de 2024.
Según un perfil que elaboró la CIA en 1984, alojado entre los documentos desclasificados de la agencia en Internet, Fagoth pertenece a una generación de cuadros indígenas de peso histórico que se formó académicamente en los años setenta y de la que surgieron líderes como Hazel Law, Myrna Cunningham, Armstrong Wiggins y Armando Rojas Schmidt.
Es, además, uno de los últimos jefes territoriales vivos que combatió militarmente al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en una lista que incluye a Osorno Coleman, “comandante Blas” y a su histórico rival político, Brooklyn Rivera.

El efecto «Brooklyn»
Hoy, la muerte de Rivera bajo custodia estatal, en mayo de 2026 tras someterlo a un régimen de incomunicación total, marca el mayor temor de la familia de Fagoth.
“Tememos que un día sepamos de él de la misma forma en que todos supimos de Brooklyn Rivera”, dice su hija.
El destino de Steadman Fagoth es desconocido desde el sábado 14 de septiembre de 2024.
Para contrarrestar la narrativa oficial, los familiares han sido enfáticos en documentar el estado físico del exlíder guerrillero al momento de su captura.
Según su círculo íntimo, a pesar de sus 71 años, Fagoth era un hombre sano, fuerte y sumamente ágil. Mantenía un estilo de vida rural activo: conducía personalmente su camioneta por caminos de difícil acceso, salía de cacería y pesca con regularidad y andaba a caballo por su extensa propiedad.
Apenas tomaba medicinas menores para dolencias propias de su edad, pero no padecía de ninguna enfermedad crónica grave.
Esta aclaración familiar busca desactivar cualquier intento de la dictadura de justificar un posible deterioro físico o la muerte de Fagoth por “causas naturales”.
Mentiras del Ejército
Este fue exactamente el guion del régimen para justificar la muerte de Brooklyn Rivera, cuyo fallecimiento achacaron a secuelas persistentes del Covid-19 y al desgaste de “una vida de viajes”, encubriendo las condiciones infrahumanas de su encierro.
Ese mismo 14 de septiembre, el Ejército emitió un inusual comunicado oficial afirmando que una patrulla militar conoció información sobre “planes preparados por el ciudadano Stedman Fagot Müller [sic] para la realización de actividades al margen de la ley con elementos vinculados al narcotráfico y crimen organizado, procedente de Honduras”.
Según la institución armada, el objetivo del veterano dirigente era “sustraer armamento orgánico” en los puestos militares del Río Coco.
El comunicado cambia la hora del operativo y lo ubica a las 3:30 de la tarde. Tras su captura en la finca Taniskipula, lo subieron a un helicóptero rumbo a Managua y lo entregaron esposado a la policía.

Las declaraciones de la discordia
El asalto militar en Taniskipula se ejecutó 48 horas después de que Fagoth, quien fungía como asesor presidencial para asuntos de pueblos originarios, publicara un video en redes sociales el jueves 12 de septiembre de 2024.
En la transmisión, denunció abiertamente la complicidad estatal en la invasión y destrucción de los territorios miskitos y mayangnas.
Quienes lo conocen lo describen como un hombre un tanto teatral, locuaz y agresivo en su modo atropellado de hablar, cuya herencia alemana destaca en su estatura y tez clara.
Fiel a ese estilo frontal, Fagoth advirtió en el video sobre el etnocidio y la asimetría armamentística frente a los colonos invasores: “Nunca se les permitió entrar a Bosawas, pero cuando comenzaron a armarse hasta los dientes, ya no pudimos, demasiadas armas pesadas”.
«Antes que me fusilen…»
En su denuncia, cuestionó implacablemente a las fuerzas de seguridad del Estado: “¿Cómo se explica que estén armados hasta los dientes? La Policía y el Ejército deben saber. Si no lo saben, qué mal, porque no tienen células, estructuras que les informen. Pero, para mí, que lo saben. No quiere decir que existe contubernio, pero al menos hay consentimiento”.
Fagoth también acusó directamente a autoridades y líderes indígenas locales de lucrarse con la venta ilegal de tierras comunales.
«Nosotros, porque ahí estamos implicados todos… Algunos porque no tenemos los pantalones puestos o porque le tenemos miedo al Chipote. Otros por la platita, más de cuatro o cinco millones, y eso va a salir en los tribunales, si es que voy con vida, de lo contrario eso lo voy a regar por todos lados, antes que me fusilen”.
En un intento de salvaguardar su cargo y su libertad, intentó exculpar a la cúpula del régimen dictatorial, sugiriendo que recibían información manipulada.
“¿Ustedes creen que el presidente Ortega se va a tragar esto, que la vicepresidenta Rosario Murillo se va a tragar esto? No, no se lo tragan. Te aseguro que no lo sabían, le dan otras informaciones”.
Pese a esta salvedad discursiva, cruzó una línea roja que derivó en su arresto inmediato.
La UNAN, la «Navidad Roja» y la Contra
El perfil que la CIA hizo de Fagoth narra su biografía con lujos de detalles. Nacido el 5 de agosto de 1953, Steadman Fagoth proviene de una familia con recursos económicos asentada en San Carlos, Río Coco Arriba.
Sus padres, Felipe Fagoth y Edna Müller, eran de ascendencia alemana; su madre descendía de Radley M. Müller, un europeo que llegó a Nicaragua en 1890 y fue dueño de una antigua mina de oro en Río Coco.
Inició su vida política en Managua como estudiante de Biología en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua).
En 1973 sufrió su primer encarcelamiento bajo la dictadura de Anastasio Somoza Debayle por involucrarse en la defensa de tierras indígenas, logrando su liberación gracias a un cuñado que era oficial de la Guardia Nacional somocista.

En 1978, ya integrado en el Movimiento de los Estudiantes de la Costa Atlántica (MEC), hizo las primeras gestiones para acercar a los líderes costeños con la guerrilla del FSLN.
Tras el triunfo de la Revolución en 1979, el idilio duró poco. Para agosto de 1980, las políticas de asimilación cultural y control militar impuestas desde Managua provocaron fricciones
La ruptura definitiva ocurrió en diciembre de 1981 con la masacre y desplazamiento forzado de comunidades en la ribera del río Coco, episodio conocido como «Navidad Roja».
Fagoth denunció ante organismos internacionales que, durante esa movilización forzada, 35 indígenas de la comunidad de Leimus fueron enterrados vivos y casi 400 miskitos fueron asesinados.
Arrestado inicialmente por la Seguridad del Estado sandinista, logró escapar a Honduras.
Steadman Fagoth, el comandante
Entre 1981 y 1985, fundó y dirigió MISURA (Miskitos Sumos Ramas Army) y posteriormente MISURAKISAN, el brazo armado de la resistencia indígena.
Apoyado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, se convirtió en un caudillo guerrillero de estilo beligerante. El régimen del FSLN solicitó formalmente su extradición acusándolo de terrorista y exagente somocista.
Su liderazgo también generó profundas fracturas internas.
Brooklyn Rivera, quien lideraba la facción MISURASATA, lo calificó públicamente de «loco, corrupto, movido por sus ambiciones políticas», acusándolo de torturar y ejecutar a los miskitos que se negaban a empuñar las armas.
En 1985, el gobierno hondureño lo expulsó de su territorio luego de que Fagoth amenazara en una rueda de prensa con ejecutar a prisioneros de guerra sandinistas
Pese a estas tensiones, en 1987 ambos líderes limaron asperezas estratégicas para fundar el partido Yatama. Esta alianza fue clave para negociar con el sandinismo y alcanzar la firma de la paz en febrero de 1988, lo que derivó en la aprobación del Estatuto de Autonomía de las Regiones del Caribe.

El pacto con Ortega
En la década de 1990, con la llegada de la paz, la figura del guerrillero mutó a la del político tradicional.
Fue electo gobernador de la Región Autónoma del Caribe Norte (1990-1996) durante la administración de Violeta Barrios de Chamorro.
Posteriormente fue electo diputado nacional por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), bajo el paraguas del expresidente Arnoldo Alemán.
El punto de inflexión definitivo ocurrió en mayo de 1998. Distanciado de Alemán, Fagoth ofreció una alianza a su antiguo enemigo en el campo de batalla: Daniel Ortega.
En declaraciones a la revista Envío de la UCA, Fagoth relató aquel encuentro. Le dijo a Ortega: “Vea comandante, usted y yo tenemos compromiso con la Costa del Caribe, rempujémosla”. Ortega, entonces en la oposición, respondió: «Ideay, Fagoth, ¿qué estamos esperando?».
El pacto resultó rentable. Tras el retorno del FSLN al poder en 2007, Fagoth fue nombrado presidente ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Pesca y Acuicultura (Inpesca), manteniendo el cargo hasta 2017.
En enero de ese año, Ortega lo designó asesor presidencial para políticas hacia pueblos originarios, convirtiéndolo en su principal operador político para contrarrestar la influencia de su antiguo partido, Yatama.
En agosto de 2024, apenas un mes antes de su captura, la co dictadora Rosario Murillo lo había ratificado públicamente en su cargo de asesor.

Desaparición forzada
Días después de su sorpresiva detención en Waspán, efectivos de la policía allanaron la vivienda de su familia en la ciudad sin presentar ninguna orden judicial.
Exigieron la entrega inmediata del teléfono celular de Fagoth y de todos los documentos y expedientes que él había recopilado a lo largo de los años sobre la invasión de territorios, la venta ilegal de tierras y los ataques violentos de los colonos.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al otorgarle medidas cautelares semanas después de su arresto, constató y denunció el hostigamiento permanente de patrullas del Ejército y la Policía en los alrededores de las propiedades de la familia para amedrentarlos e imponer el silencio.
Dina Carolina Fagoth, hija del líder miskito, ha desafiado ese cerco declarando en foros públicos y a medios de comunicación que la desaparición forzada de su padre obedece a una represalia directa por exponer la complicidad de las altas esferas gubernamentales.
“Que lo entreguen vivo y sano. No sabemos dónde está, cómo está en lo absoluto”, exigió tajantemente.
A mitad de de 2026, con casi 73 años y sumando más de 600 días desaparecido, Fagoth es clasificado por organismos de derechos humanos como un preso de alto riesgo.
Pesa sobre él no solo su edad, sino la etiqueta de “traidor” al Frente Sandinista, una condición que ha llevado a la muerte a otros prisioneros ancianos e incomunicados que antes fueron cercanos a Ortega como Humberto Ortega, Hugo Tórrez y el mismo Brooklyn Rivera.
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