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Uso de alertas de Interpol, espionaje directo a través de agentes; hackeo cibernético; uso de leyes de antilavado de dinero. Estas son algunas herramientas “altamente sofisticadas” que la dictadura Ortega Murillo usa para controlar y amedrentar a nicaragüenses en el exilio, destacó Jan-Michael Simon, jefe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos para Nicaragua (GHREN), creado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en marzo de 2022.
“Es bastante sorprendente viniendo de un pequeño país de Centroamérica; eso es algo que vemos de parte de Moscú o Pekín”, dijo Simon, “no hemos visto ese nivel de sofisticación” en otras partes, agregó el experto en derecho internacional.
Simon hizo estas declaraciones durante el evento “Nicaragua Under Repression: Human Rights, Accountability, and Exile” (Nicaragua bajo la represión: Derechos Humanos, Responsabilidad y Exilio), organizado la mañana del viernes por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un think tank basado en Washington, DC.
Junto a Simon participaron en el panel el gerente general de LAPRENSA, Juan Lorenzo Holmann y la activista por la democracia y los derechos humanos, Rosalía Gutiérrez Huete-Miller.
Holmann destacó que la alianza de Ortega y Murillo con Rusia y China les garantiza, entre otras cosas, el veto de esos dos miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por lo que ese organismo está impedido de tomar medidas de mayor envergadura contra los dictadores, al tiempo que hizo un llamado a la OEA a que tome medidas más fuertes, como declarar al Gobierno de Nicaragua “ilegítmo” en su próxima reunión en Panamá. “¿Cuál es el miedo que le tienen los países de la OEA de declararlo ilegítimo? ¡Háganlo!”
Dictadores y sus secuaces podrían ser juzgados ante la CPI
Si bien es cierto que Nicaragua no es parte del Estatuto de Roma, el estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI), Simon cree que es posible activar la jurisdicción del tribunal para aplicarla a casos de violaciones a derechos humanos en Nicaragua.
“Hay una posibilidad de convocar la jurisdicción de la CPI a través de un concepto: la naturaleza transfronteriza” de graves crímenes en el derecho internacional. Este concepto cubre delitos como el destierro y la persecución transfronteriza, explicó Simon.
También se refirió a al principio de la jurisdicción universal que existe en algunos sistemas jurídicos nacionales, como el de Argentina, que permite que un Estado investigue y juzgue ciertos crímenes considerados tan graves que afectan a toda la comunidad internacional, independiente de dónde se cometieron o la nacionalidad de las víctimas y de los presuntos responsables.
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VIDEO EN INGLÉS: Nicaragua Under Repression: Human Rights, Accountability, and Exile:
«¿Estatus de la Iglesia? El silencio»
Rosalía Gutiérrez Huete-Miller, resaltó por su parte la represión del régimen contra la Iglesia católica y otras iglesias.
Gutiérrez es fundadora de Nicaragua Freedom Coalition, un grupo independiente de derechos humanos que trabaja en EE. UU.
“Los líderes religiosos que no se han sometido a la dictadura están callados, y están atemorizados, tienen temor de incluso comunicarse con los obispos que la dictadura ha forzado al exilio… Como me dijo monseñor Silvio Báez (obispo auxiliar de Managua, en el exilio) el estatus de la Iglesia ahora en Nicaragua es el silencio”, agregó Miller.
Desafíos de medios exiliados
El gerente general de LA PRENSA, Juan Lorenzo Holmann Chamorro comentó sobre el trabajo de los medios nicaragüenses en el exilio.
Además de enfrentar los desafíos tradicionales que agobian a todos los medios en el mundo, como la competencia de las redes, el tráfico decreciente hacia los sitios por los resúmenes de Inteligencia Artificial y los reducidos ingresos por publicidad, los medios en el exilio deben enfrentar otros retos.
Aún en medio de los obstáculos del trabajo diario y de la precariedad, los periodistas exiliados deben llenar los requisitos del periodismo, serio como la verificación de la información.
“Esa es la parte más difícil —afirmó Holmann—. En el exilio, el periodismo va un poco más lento, porque tenés que chequear para dar al público una información verdadera”.
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«Periodismo, el último reducto del republicanismo»
Holmann compartió que el periodismo en Nicaragua ha sido criminalizado, y que “es el último reducto del republicanismo” nicaragüense.
Holmann fue enviado al exilio en Estados Unidos junto con 221 reos políticos en febrero de 2023 tras permanecer 545 días en las celdas de tortura de El Chipote. También fue desnacionalizado por la dictadura. Esa brutal medida, la apatridia, es una grave violación del derecho internacional.
«Exiliados en un limbo»
Holmann aprovechó para resaltar la complicada situación legal de muchos exiliados y la propia.
“Ahora mismo nos encontramos en un limbo aquí en los Estados Unidos. Nuestra situación aquí no se ha resuelto. Ninguno de nosotros (los desterrados) tiene estatus legal. Fuimos traídos aquí por el gobierno estadounidense y, posteriormente, ese mismo gobierno nos abandonó”, expresó el directivo.
“Lamento decirlo, pero estoy muy agradecido de ser libre, aunque no por completo. Vivimos con esa incertidumbre: no pertenecemos a este lugar, pero tampoco pertenecemos a Nicaragua. ¿A dónde pertenecemos, entonces?”
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EE. UU. debe mantener una posición bipartidista frente a la dictadura
Preguntada sobre qué podría hacer el Gobierno de Estados Unidos para ejercer una mayor presión al gobierno orteguista, Gutiérrez Huete-Miller señaló que recomendaría mantener un enfoque bipartidista hacia Nicaragua, pasar leyes más estrictas y una mayor rendición de cuentas sobre la aplicación de esas leyes, continuar las sanciones a los represores, concitar la acción de las democracias para presionar por reformas y que el FMI deje de avalar la economía del régimen.
Por su lado, Holmann resaltó que, en su opinión, las sanciones deben tener objetivos específicos. Puso como ejemplo las sanciones contra la industria minera de Nicaragua, las cuales forzaron al régimen a devolverle una planta confiscada a la minera estadounidense BHMB.