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Los pobladores de la Colonia del Periodista en Managua están incómodos, porque por las hendijas más estrechas de sus casas se cuelan finísimos polvazales provenientes de las zanjas que la compañía constructora está abriendo al norte de este sitio donde se desarrollan obras de infraestructuras de la Alcaldía de Managua. Pero el sentimiento más fuerte que prevalece en estos días de finales de mayo es de indignación, porque el Ejército de Nicaragua se apropió hace dos años del área comunal de las mujeres y hombres de prensa de este lugar.
Bajo el nombre ficticio de Virginia Ortegaray, una periodista recordó que a finales de mayo del 2024, en horas de la madrugada, el abogado del Ejército, Roberto Pasquier, se presentó a dirigir un operativo relámpago con 40 obreros, maquinaria, equipo pesado y materiales de construcción para levantar con rapidez un muro perimetral de losas de concreto y, con ello, apropiarse del área comunal que habían tenido durante casi 30 años los pobladores de la Colonia del Periodista.
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“Me dio mucha tristeza —relata Ortegaray— ver a toda esa gente a las 3:00 de la mañana con muchos equipos. Aparecieron como ladrones en la madrugada cuando todos los colonos duermen, para poder cometer su fechoría sin que nos diéramos cuenta y no protestáramos”. Agrega que “llevaron tanta gente que, en menos de diez horas, ya habían cerrado el terreno”.

La llegada del abogado Pasquier y el contingente de obreros significó también “el corolario de un engaño”, como dice el colega Donaldo Sánchez, quien recuerda que cuatro años antes, el 5 o 6 de mayo del 2022, el jurista militar, acompañado de un funcionario de la Alcaldía de Managua, como una avanzada exploradora, se presentó al área comunal de la Colonia del Periodista. Dos meses antes, en una camioneta conducida con lentitud, anduvo dando vueltas por la Colonia y el área codiciada.
Pasquier se abalanzó como toro enfurecido sobre periodista
En ese entonces, periodistas, alertados por la presencia de ambos funcionarios, llegaron al lugar a hacerles frente, reivindicando los derechos de propiedad sobre ese terreno que había sido área comunal durante 28 años. Se produjo un fuerte estira y encoge que tuvo su momento pico cuando, muy molesto, Pasquier se abalanzó como un toro enfurecido sobre uno de los periodistas que protestaban por sus pretensiones de arrebatarles el terreno de unos 1,500 metros cuadrados.
El colega retrocedió sin perderlo de vista y diciéndole que era un energúmeno al que se le estaba saliendo el guardia que era. De pronto, Pasquier se detuvo y sonrió nerviosamente, como percatándose del papelón que estaba haciendo, y adoptó una actitud conciliadora en apariencia.
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Donaldo Sánchez dice que también llegaron dos militantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional que dirigían la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN) —en cascarones y solo existente en el papel—, Brenda Trejos y Yadira Báez, quienes acordaron con el abogado del Ejército de Nicaragua y el funcionario de la Alcaldía que se haría una asamblea en el parque de la Colonia del Periodista en un tiempo prudencial, en la que ambas partes presentarían pruebas que acreditaran la propiedad sobre el terreno.
A raíz de esto, el comunicador Daniel Robleto recuerda que Trejos y Báez contrataron un topógrafo para medir todo el terreno donado a la UPN por el gobierno a inicios de 1990, y resultó que el área comunal —como siempre se supo— era parte de la Colonia del Periodista. La información se le hizo saber a Pasquier y a mandos del Ejército. Pero rehusaron presentarse a la asamblea a la que se habían comprometido. Esta reunión no se realizó.
“Lo que es tuyo por ley, de pronto, (…) lo perdés”
Más bien, dice Robleto, los de verde olivo actuaron por la fuerza y casi exactamente dos años después, a finales de mayo se tomaron el área comunal por la fuerza, y muy rápido cercaron el terreno, con lo que la discusión quedó zanjada al mejor estilo violento y «de hecho» del Ejército de Nicaragua convertido en geófago.
“Casi en un día como hoy del año 2025 amanecimos con la sorpresa de que el Ejército de Nicaragua, a manu militari, invadió y se robó el área comunal de nuestra Colonia del Periodista”, declaró Robleto. Añade que “ante tal despliegue no pudimos hacer nada para evitar semejante despojo”.
También afirmó Robleto que “lo ocurrido da una idea de lo vulnerable que es la propiedad en Nicaragua, donde lo que es tuyo por ley, de pronto, de la noche a la mañana lo perdés, aunque el usurpador o ladrón no tenga la razón ni la legalidad para proceder de esa manera”.
La periodista Martita Gutiérrez considera que el Ejército de Nicaragua se robó el área comunal “por lo vulnerable que estamos los periodistas, porque nuestras voces de reclamo son desoídas y no tenemos permitido hablar como profesionales de la comunicación que somos”.
Si indemnizaron al Ejército, ¿por qué no devuelven área comunal?
Los periodistas nunca se interesaron en construir en su área comunal “porque por ahí pasa la falla sísmica de Tiscapa”, agregó la colega Gutiérrez, quien recordó que esa fue la razón por la que ahí no se construyeron viviendas.
El fotógrafo Roberto Valverde revela el hecho crucial que originó el mal comportamiento de los uniformados, quienes durante casi 30 años ignoraron el área comunal de los periodistas que colinda por el oeste con el parqueo de la Plaza Caracol, propiedad del Instituto de Previsión Social Militar (IPSM).
No obstante, señala Valverde, los militares volvieron la vista hacia la Colonia del Periodista cuando la Alcaldía de Managua le informó al Ejército que por la construcción de la nueva Pista Héroes de la Insurrección perderían terreno y parte del edificio de Plaza Caracol, donde estaba el restaurante Tip Top, recientemente demolido.
Pese a que el Ejército recibiría una compensación económica, apunta Valverde, los militares decidieron robarles el área comunal a los periodistas, a sabiendas de la impunidad que rodea sus actuaciones tanto en la ciudad como en el campo. Agrega el comunicador que, a estas alturas, los uniformados ya recibieron su indemnización y, pese a ello, no devuelven el terreno a los pobladores de la Colonia del Periodista. Nubia Valle es una periodista de pocas palabras: “Cuando cambie la situación, vamos a recuperar el área comunal”.