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Después de meses de mantener sin actualizar la cifra, el Banco Central de Nicaragua (BCN) reveló que el régimen de Daniel Ortega tiene histórico y enorme colchón financiero, alimentado, en parte, por los ahorros que el petróleo a nivel internacional ha generado en los últimos años que no han transferido a los consumidores, así como otras fuentes.
Desde mediados del año pasado, el Banco Central no actualizaba la información y esta semana reveló que hasta marzo de este año, los depósitos del Gobierno central se han disparado a 135,898.1 millones de córdobas, una cifra nunca registrada en ninguna administración anterior.
Solo este año, la dictadura, que ha puesto en marcha una vieja recomendación del Fondo Monetario Internacional, ha transferido al BCN 30,923.1 millones de córdobas, por encima de los 16,106.8 millones que había enviado en similar periodo del año pasado respecto al primer trimestre del 2023.
La transferencia del 2024
Solo el año pasado, el régimen ordenó enviar a las arcas del Banco Central, sin incluir lo que tiene en los bancos comerciales, 44,572 millones de córdobas, lo que refleja el enorme afán de la dictadura por tener elevadas reservas financieras en caso de un choque económico externo, que pueda descarrilar sus estadísticas macroeconómicas, similar a lo ocurrido en el 2018.
El aumento drástico de estos depósitos del Gobierno en el BCN se ve reflejado cuando el incremento de 2025 se compara con los apenas 3,522 millones de córdobas que transfirió en todo el 2024 o los 14,668 millones de córdobas en el 2023.
La dictadura empezó a construir este colchón financiero a finales del 2020, tras haberse visto en aprietos primero por el impacto de tres años de recesión económica a raíz de la rebelión del 2018 y luego por la sequía financiera que le produjo el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos por las violaciones de derechos humanos, que le puso obstáculos en el acceso a las ventanillas en los bancos multilaterales, con excepción del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
¿De dónde salió el exceso de recursos que está enviado el régimen al BCN? En la segunda semana de abril, el operador económico de la dictadura y presidente del Banco Central, Ovidio Reyes reveló que gran parte de los ahorros que el petróleo había producido a la economía se estaba enviado a las reservas y que ahora ese fondo está sirviendo para hacer frente al alza del crudo a nivel mundial por la inestabilidad en Medio Oriente.
«Hay un mecanismo de protección y es que Nicaragua adoptó una política de generar ahorros, como resultado de la baja previa en los precios de los combustibles, ya que el precio de referencia se mantuvo anclado durante casi dos o tres años y eso permitió que se acumulara un fondo, un fondo que está creado por el Ministerio de Hacienda y está depositado en el Banco Central lo suficientemente fuerte como para ahora hacer frente al alza y eso ha permitido que los precios en Nicaragua se mantengan estables. Con los resultados que se han observado del precio del petróleo de 100 dólares y 110 dólares. Este año está garantizada la cobertura», dijo Reyes en ese momento.
Cuando el régimen empezó a construir este fondo, lo empezó con un saldo de 14,327.9 millones de córdobas y desde entonces los ha elevado a más de 135 mil millones de córdobas, donde también entran fondos provenientes de la recaudación de impuestos y el ingreso de préstamos externos.
En abril, el economista Enrique Sáenz planteó: «Si estuviéramos en una democracia, lo primero que habría que preguntarle al presidente del Banco Central es de dónde sacó esa leyenda, ya que en el informe de ejecución presupuestaria publicado por el Ministerio de Hacienda no aparece una sola mención en el sentido de que a partir del congelamiento del precio del combustible se creara el mencionado fondo. Un asunto muy distinto es que el superávit fiscal se deposite en el Banco Central. Cualquiera sabe que el superávit fiscal es resultado de una diversidad de ingresos tributarios, de entre los cuales no se puede identificar cuáles se originan precisamente en el congelamiento» de los carburantes.
Y agrega: «Ahora bien, si ese fondo existiera, a partir de ingresos específicos, el presidente del Banco Central debería explicar cuál es la normativa que regula la gestión de ese fondo y quién, y a quién, cuándo y cómo, rinde cuentas por su uso. Repito, en el informe del Ministerio de Hacienda no aparece mención alguna a este asunto».
Lea además: Por qué el fondo de los combustibles anunciado por Reyes es un maquillaje al robo de Ortega
Otros fondos en los bancos
Adicionalmente a los fondos depositados en el Banco Central, también los bancos comerciales tienen a favor del régimen 22,843.5 millones de córdobas hasta febrero de este año, un monto que se ha mantenido relativamente estable con respecto a diciembre cuando había 18,028.2 millones.
Es decir que en los primeros dos meses de este año, los bancos han captado del Gobierno central en depósitos 4,815 millones de córdobas, más que los 3,791 millones de córdobas en el primer bimestre del año pasado respecto al 2024.
De esta manera, la dictadura solo en los primeros meses del año ha ordenado transferir a los bancos y el BCN un total de 35,738 millones de córdobas, casi el 80 por ciento de lo que transfirió en todo el 2025, lo que refleja el temor de la dictadura de afrontar choques externos o internos severos.