precio combustibles

Precio combustibles

Por qué el fondo de los combustibles anunciado por Reyes es un maquillaje al robo de Ortega

Analistas explican lo que hay detrás del supuesto fondo que la dictadura creó con el alivio en el precio de los combustibles que no se trasladó a los consumidores desde el 2022 y que ahora el régimen de Daniel Ortega dice que está en el Banco Central

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

La supuesta existencia de un fondo de ahorro proveniente de la decisión del régimen de congelar por casi cuatro años los precios de los combustibles es un maquillaje a la estafa que se le ha hecho a los consumidores, advirtió ayer el economista Enrique Sáenz, quien señaló que no existen rastros en el Presupuesto General de la República de ese fondo, el cual, si existiese, carece de transparencia.

«Lo primero que hay que decir es que el congelamiento de los precios del combustible ha sido una de las mayores estafas de la historia económica del país pues, de manera arbitraria, se sustrajo de los bolsillos de empresarios y consumidores centenares de millones de dólares que fueron a parar a los bolsillos de quienes están en el negocio de los combustibles, comenzando por la mafia en el poder», dijo Sáenz.

El presidente del Banco Central de Nicaragua y operador económico de la dictadura, Ovidio Reyes, admitió la semana pasada en un medio de propaganda que el petróleo a nivel internacional ha producido alivio en los últimos años, pero que en lugar de trasladarlo a los consumidores decidieron crear un fondo, el cual supuestamente ahora usan para mantener congelados los precios de los carburantes en momentos de tensión en Medio Oriente.

Lea además: Ovidio Reyes revela dónde está el dinero de los combustibles que la dictadura le ha robado a los nicas

Congelaron precio de los combustibles

«Hay un mecanismo de protección y es que Nicaragua adoptó una política de generar ahorros, como resultado de la baja previa en los precios de los combustibles, ya que el precio de referencia se mantuvo anclado durante casi dos o tres años y eso permitió que se acumulara un fondo, un fondo que está creado por el Ministerio de Hacienda y está depositado en el Banco Central lo suficientemente fuerte como para ahora hacer frente al alza y eso ha permitido que los precios en Nicaragua se mantengan estables. Con los resultados que se han observado del precio del petróleo de 100 dólares y 110 dólares. Este año está garantizada la cobertura», dijo Reyes.

Al respecto, Sáenz plantea: «Si estuviéramos en una democracia, lo primero que habría que preguntarle al presidente del Banco Central es de dónde sacó esa leyenda, ya que en el informe de ejecución presupuestaria publicado por el Ministerio de Hacienda no aparece una sola mención en el sentido de que a partir del congelamiento del precio del combustible se creara el mencionado fondo. Un asunto muy distinto es que el superávit fiscal se deposite en el Banco Central. Cualquiera sabe que el superávit fiscal es resultado de una diversidad de ingresos tributarios, de entre los cules no se puede identificar cuáles se originan precisamente en el congelamiento» de los carburantes.

Y agrega: «Ahora bien, si ese fondo existiera, a partir de ingresos específicos, el presidente del Banco Central debería explicar cuál es la normativa que regula la gestión de ese fondo y quién, y a quién, cuándo y cómo, rinde cuentas por su uso. Repito, en el informe del Ministerio de Hacienda no aparece mención alguna a este asunto».

Se han embolsado unos US$360 millones

En los últimos años, el régimen ha estado haciendo traslado de recursos hacia el Banco Central (BCN), lo que le ha permitido tener un saldo récord de 93,791.4 millones de córdobas, según cifra hasta julio del año pasado, porque el máximo emisor bancario decidió descontinuar la actualización mensual de este. Este fondo Hacienda ha explicado que se originó de entrada de recursos externos y sobrerrecaudación de impuestos.

Fue hasta la semana pasada que por primera vez Reyes se refirió a ese supuesto fondo tras años de denuncias de que a los consumidores nicaragüenses se les ha arrebatado del derecho de gozar de los beneficios del abaratamiento del crudo desde finales del 2022 y hasta inicios de este año previo a la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán, que ha disparado el barril de crudo a más de 100 dólares.

Según especialistas en mercados petroleros, la dictadura se ha embolsado unos 360 millones de dólares, es decir un poco más de 12,960 millones de córdobas que no han sido transferidos al bolsillo de los nicaragüenses y cuyos recursos ahora aparecen supuestamente depositados en el Banco Central.

«A decir verdad, la magnitud de las reservas internacionales acumuladas por el Banco Central permite disponer los recursos para absorber temporalmente un alza en los precios internacionales del petróleo. Esperemos que así ocurra. Lo que Ovidio Reyes se empecina en callar de forma inexplicable es que la principal fuente de esas reservas son las remesas que genera el trabajo de los nicaragüenses en el exterior. Las remesas son el principal sostén de la liquidez, de la paridad cambiaria, de buena parte del consumo y de la actividad económica y, por consiguiente, es el principal factor explicativo del crecimiento económico», afirma Sáenz.

Nunca aplicaron la reducción del precio del crudo

El también economista y exreo político, Juan Sebastián Chamorro, recuerda que a los nicaragüenses los castigado doblemente con el precio de los combustibles, al recordar que desde antes que se congelaran los precios en el 2022, estos eran los más caros de Centroamérica porque nunca se trasladaron proporcionalmente las reducciones de precios del crudo a los consumidores.

«Esta bajada del precio del petróleo pudo haber andado alrededor del 2014 y nunca se hizo un ajuste proporcional, siempre quedó una cuña mucho más alta. Hay gráficos que demuestran esto. Esta cuña que se ha recetado Ortega durante todos estos años ha sido a un enorme costo para la economía, ha mantenido artificialmente alta la matriz productiva, porque prácticamente ha sido un impuesto y como sabemos la tasa inflacionaria no baja a nivel de Centroamérica, estamos en primero o segundo lugar en la tasa de inflación alta, eso significa que hay elementos estructurales que no permiten que la economía» se alivie, afirma Chamorro.

En esa línea, Sáenz recuerda que «las otras economías centroamericanas, sin congelamiento y sin paridad cambiaria, registraron menos inflación que Nicaragua. Solo Honduras registró una inflación ligeramente más alta ¿por qué?»

Lea además: Ortega sigue robando a los nicas: crudo aún está más barato que en 2022 cuando congeló precios de combustibles

Preparan agotamiento de fondo

De hecho, desde que Ortega llegó al poder en 2007, en ese año creó un esquema de negocio con los combustibles, al tomar control de las importaciones de petróleo, el cual compraba en Venezuela para revenderlo a los importadores tradicionales a un precio de mercado, aunque lo recibía en mejores condiciones del gobierno del fallecido Hugo Chávez.

Tal era el esquema de corrupción que la dictadura diseñó de la mano de Chávez, que la familia de Ortega se enriqueció y entró al negocio de manera directa a través de la adquisición de estaciones de combustibles, algunas de las cuales pertenecían al Estado. El negocio se vino a bajo luego que Estados Unidos empezó a sancionar a Venezuela y al Alba.

A criterio de Chamorro, el alarde del fondo y el congelamiento del precio actual es una antesala para luego la dictadura decir que estos recursos se agotaron y por tanto van a tener que descongelar los precios de los carburantes con una alza, esto si la crisis en Medio Oriente se prolonga, como todo apunta a un escenario posible.

Tras los despidos masivos en diciembre pasado, las empresas de zona franca acumulan una caída de 35,051 desde julio del 2022
Tras los despidos masivos en diciembre pasado, las empresas de zona franca acumulan una caída de 35,051 plazas desde julio del 2022. LA PRENSA/ARCHIVO

El costo de mantenerlos congelados

Cuando Reyes habló de ese fondo, aclaró: «Estamos protegidos en este evento que está ocurriendo. Que esperamos pues que sea pasajero. Que no dure todo el año. Por supuesto que si el precio del petróleo se dispara al extremo, pues es otra realidad, pero no creemos. En los precios que se están observando en este momento de 100-110 dólares, tenemos los mecanismos de protección, tenemos los fondos para hacer frente a este evento».

Pero más allá del supuesto colchón financiero que el fondo de ahorro de los combustibles esté evitando que en Nicaragua los precios de los hidrocarburos se muevan hacia el alza, lo cierto es que los economistas advierten que tener esos recursos atrapados en el Banco Central ha tenido un elevado costo para las empresas y los consumidores.

«Con el congelamiento perdieron las empresas, que debieron afrontar mayores costos de producción y merma en su competitividad. Perdieron los consumidores porque se les arrebató la posibilidad de beneficiarse de la disminución internacional de los precios del petróleo. Perdió la economía en su conjunto», dice Sáenz.

Puede leer: China dona migajas de trigo y urea para «ayudar a mejorar el bienestar de los nicaragüenses»

Nicaragua con los combustibles más caros del istmo

«Cargar con el efecto combinado de los más altos precios del combustible y las tarifas eléctricas más altas de Centroamérica, en los últimos años ha castigado a empresas de distintos sectores y de distinto tamaño. Centenares de millones de dólares que hubieran significado mayor capital de trabajo, mayor capacidad de inversión, mejores condiciones para contratar trabajadores y mejorar salarios, fueron apropiados y concentrados por unos cuantos lagartos que controlan el negocio de los combustibles», agregó.

Y añade: «A la larga, la magnitud de la sustracción también impactó en la capacidad de la economía en generar empleo. De ahí que a pesar del pregonado crecimiento económico del 4.9 por ciento, según los datos del Inide, el mercado laboral se mantuviera estancado. El 54 % de la población laboral, según el Inide, o no tiene empleo o está en subempleo o se encuentra en la categoría de trabajador sin salario».

Chamorro reconoció que los organismos financieros internacionales, como el Fondo Monetario Internacional, han recomendado la creación de estos colchones financieros para hacer frente a situaciones como la actual, pero dijo que esto no necesariamente justifica los elevados precios que se han pagado en los combustibles en años anteriores. Además admitió que estos fondos suelen agotarse.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí