Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
La relación de la dictadura Ortega Murillo con Pekín la ha dejado en desventaja, incluso con otros aliados comunes. Por más de una década Rusia donó alrededor de 100,000 toneladas de trigo por año y luego redujo a unas 30,000 toneladas anuales. El trigo lo compraban las empresas que hacen harina. Pero en 2023 el convenio concluyó y anunciaron que el trigo llegaría de China, y que sumaría urea al donativo. Sin embargo, los volúmenes que ha mandado son insignificantes en comparación con los rusos.
Esta semana la propaganda oficial celebró la llegada de un nuevo cargamento procedente de China. El embajador de China en Managua, Qu Yuhui, calificó el donativo como una demostración de la amistad y solidaridad que une a ambos países.
«Esta es la tercera entrega de trigo y urea. La donación tiene el objetivo de reforzar aún más la cooperación solidaria entre China y Nicaragua, que siempre tiene por objetivo ayudar al desarrollo socioeconómico de nuestro país hermano», dijo el diplomático.
Puede leer: Drástica caída en la importación de urea revela la incertidumbre que viven los productores en Nicaragua
Relación pragmática
Según el embajador, el donativo pretende mejorar el bienestar de los nicaragüenses y seguir cumpliendo el objetivo de la cooperación solidaria y pragmática que existe entre ambos países, que es «atender las necesidades recíprocas».
Por su parte, el hijo de los dictadores, Laureano Ortega Murillo, agradeció el donativo y reiteró el orgullo que sienten por ser parte del movimiento mundial por un mundo más justo que lidera el presidente de China, Xi Jinping.
Tal como mencionó el diplomático, el de esta semana fue el tercer cargamento de trigo y urea que, desde el establecimiento de relaciones con Pekín, en diciembre de 2021, los chinos le donan al régimen Ortega Murillo.
Según reportes de los medios oficialistas, el primero llegó en mayo de 2023 y fue de 1,332 toneladas de trigo y 2,250 toneladas de urea. El segundo llegó en noviembre de ese mismo año con 1,481 toneladas de trigo y 2,595 toneladas de urea. Y el de esta semana fue de 2,352.71 toneladas de trigo y 2,918.77 toneladas de urea.
Lea también: Panificadores preocupados por trigo ruso
Donativos chinos inferiores a los rusos
Eso implica que entre mayo de 2023 y marzo de 2026 los chinos donaron 5,165.71 toneladas de trigo y 7,763.77 toneladas de urea. Los donativos de ambos productos suman un total de 12,929.48 toneladas. Eso implica que las donaciones de trigo chino de los últimos tres años representan alrededor del 5 por ciento de las más de 100,000 toneladas de trigo, que por más de una década mandaron anualmente los rusos.
Además, dicho volumen es insignificante en relación a la demanda de ambos productos en el mercado local. Según reportes de comercio exterior del Banco Central de Nicaragua (BCN), en 2023, cuando, tras un año de guerra con Ucrania, los rusos dejaron de mandar las donaciones de trigo, Nicaragua importó 143,944 toneladas del grano. Al siguiente importó 127,608 toneladas; mientras que el año pasado trajo del exterior 131,649 toneladas.
La situación con la urea es similar, el volumen enviado por China en los últimos tres años representa alrededor del 5 por ciento de la demanda anual del producto. En 2023 se trajeron del exterior 133,788 toneladas; al año siguiente 149,106 toneladas y el año pasado se importaron 131,190 toneladas.
Puede leer también: Harineras comprarían el trigo ruso
¿Qué hacen con el trigo y urea chinos?
Nicaragua es un país eminentemente agrícola y la urea es el fertilizante nitrogenado más utilizado a nivel global. Según medios especializados, su alta demanda se debe a que tiene la mayor concentración de nitrógeno y es de los más baratos y efectivos.
El trigo ruso comenzó a llegar a Nicaragua en 2011, a través de un convenio que comprometía a las empresas procesadoras a comprarlo para elaborar harina para hacer pan. El objetivo, según las autoridades, era mantener estable el precio de la harina para evitar incrementos en el precio del pan.
En el caso del trigo chino se desconoce a quién se lo venden, ya que al ser un volumen tan pequeño, las fábricas de harina no pueden depender de él, sino importarlo directamente. Una situación similar ocurre con la urea china, ya que hasta ahora no hay reportes sobre el uso que le dan al fertilizante procedente de China.
Puede interesarle: China no consigue salvar a la industria camaronera de Nicaragua que va rumbo a desaparecer