Las 100,000 toneladas métricas de trigo donadas por Rusia a Nicaragua permitirán lograr estabilizar los precios de la harina en el mercado local por lo menos un año, según la expectativa del Gobierno y la industria harinera.
- El almacenaje del trigo ruso será en los silos de la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabás), localizados en Chinandega y Los Brasiles, Managua.
La donación rusa tiene un valor de 35.2 millones de dólares. Con su venta, el Gobierno de Nicaragua promete crear un fondo revolvente destinado a un programa de industrialización del sector panificador.
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El titular del Ministerio de Industria, Fomento y Comercio (Mific), Orlando Solórzano, prevé que el sector panificador logre que sus estructuras de costos se reduzcan a fin de que no encarezcan el pan, incluso, ofrecer una pieza de pan de mayor tamaño.
Indicó el ministro Solórzano que el volumen de trigo donado por el gobierno ruso al nicaragüense equivale al consumo de harina de un año para producir pan.
Solórzano defendió ayer la calidad del trigo ruso, tras confirmar que la negociación de su comercialización es con las tres empresas harineras del país como son Monisa, Harinisa y Agricorp.
Calificó de “especulación” lo indicado por el sector avícola, respecto a que el tipo de trigo donado no es utilizable para preparar alimento balanceado y productos alimentarios para el consumo humano.
Explicó que el grano sometió a pruebas de laboratorio en Nicaragua y Alemania, que demuestran que “supera los estándares internacionales”.
A COMBINARSE
Róger Zamora, gerente general de Agricorp, confía que se dé el efecto de estabilizar los precios del quintal de harina, que actualmente se cotiza en 800 córdobas.
Zamora afirma que si bien el trigo ruso “es panificable”, las empresas están analizando que en su transformación a harina tiene que ser mezclado con otros tipos de trigo para poder hacer repostería o pan simple que consume la población.
La próxima semana el Gobierno hará una propuesta del precio de venta a las harineras.
Zamora y Solórzano aseguraron que la negociación es entre el sector privado y la Empresa Nicaragüense de Importaciones (Enimport), del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) y que la cooperativa Alba-Caruna no tiene participación.
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