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Después de varios años de denuncias, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo reveló dónde está el dinero que desde el 2022 han venido robando a los nicaragüenses con el congelamiento de los precios de los combustibles, los que fueron fijados cuando el crudo superó la barrera de los 100 dólares por corto tiempo y luego se mantuvo a menos de ese valor, hasta en semanas recientes que ha retornado a ese umbral.
En abril del 2022, cuando el crudo estaba en 120 dólares el barril, la dictadura ordenó congelar los precios sobre la base de ese precio y desde entonces estos se han mantenido inmovilizados, pese a que a finales de ese año el crudo empezó a descender a medida que los mercados se estabilizaron por la guerra de Rusia en Ucrania y los efectos de la pandemia en la logística comercial.
En junio del 2022, la dictadura contrató una línea de crédito por 200 millones de dólares para adoptar medidas para amortiguar en ese momento los elevados precios del crudo, que antes de que finalizara el año ya había descendido, por lo que no se requirió el fondo en su totalidad. Especialistas explicaron que dado a que los precios a los consumidores no se tocaron, tras la baja del petróleo, se pudo abonar rápidamente el crédito.
Desde entonces, el régimen de Daniel Ortega ha guardado silencio sobre dónde están esos recursos, que según especialistas en mercados petroleros, se han embolsado unos 360 millones de dólares, es decir un poco más de 12,960 millones de córdobas que no han sido transferidos al bolsillo de los nicaragüenses.
La revelación de Reyes
Y dado el contexto y en una forma de justificar el robo, por primera vez Ovidio Reyes, operador económico de la dictadura de Ortega y presidente del Banco Central (BCN), admitió, primero, que sí existe ese alivio no transferido, y segundo, que estos recursos están depositados en el mismo banco, sin precisar la cantidad.
Ahora con los precios del petróleo en cien dólares, Reyes dijo: «Hay un mecanismo de protección y es que Nicaragua adoptó una política de generar ahorros, como resultado de la baja previa en los precios de los combustibles, ya que el precio de referencia se mantuvo anclado durante casi dos o tres años y eso permitió que se acumulara un fondo, un fondo que está creado por el Ministerio de Hacienda y está depositado en el Banco Central lo suficientemente fuerte como para ahora hacer frente al alza y eso ha permitido que los precios en Nicaragua se mantengan estables. Con los resultados que se han observado del precio del petróleo de 100 dólares y 110 dólares. Este año está garantizada la cobertura».
Reyes explicó que los recursos que hay supuestamente en el Banco Central son suficientes como para mantener los combustibles congelados por un año en un contexto de guerra. «Sin embargo, estos conflictos no parecieran, pero a raíz de la negociación que se está anunciando que van a durar todo el año. Entonces, en el periodo en que dure hay cobertura, entonces por ese lado hay una protección. Y esto quiero destacarlo, la importancia de que la economía tenga ahorros, porque en el sector fiscal hay un ahorro importante; ya mencioné el equivalente a 3 por ciento del Producto Interno Bruto, son muchos recursos, se depositan algunos o la mayoría en el Banco Central, otros lo tienen en el Sistema Financiero, pero el grueso de lo que son los recursos presupuestarios o todos los recursos presupuestarios están en el Banco Central».
«Entonces desde ahí se administra la capacidad de la economía para confrontar riesgos y en este caso las reservas internacionales que han crecido sustantivamente. Entonces el Gobierno tiene también sus propias cuentas entre su cuenta de ahorro, ellos tienen recursos para poder hacer frente a este evento y son recursos particulares, es un fondo que está destinado para proteger la variación de los precios internacionales del combustible, que es lo que está ocurriendo ahora», afirmó.
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Ahorro directo a las manos de Hacienda
Es decir, que el dinero de este alivio está pasando directamente a las manos de la dictadura de Ortega a través del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, para luego ser transferido al Banco Central, donde alimentan las Reservas Internacionales, que ya superan los históricos 8,000 millones de dólares.
Cuando el régimen congeló los combustibles, el precio del barril del petróleo alcanzó los 120 dólares, pero en 2023 y 2024 este bajó hasta entre 90 y 72 dólares, y posteriormente en 2025 cayó hasta los 60 dólares. En todo ese periodo, se ha obligado a los nicaragüenses a pagar el de gasolina súper a 185.10 córdobas, unos 5.1 dólares al cambio oficial respecto al córdoba en ese momento; la regular en 180.72 córdobas (US$5.06) y el diésel en 163.33 córdobas (US$4.57), convirtiéndolos en los más caros de Centroamérica.
Eso sí, Reyes advirtió que si la guerra en Irán se extiende más de un año, se deberán adoptar medidas. «Estamos protegidos en este evento que está ocurriendo. Que esperamos pues que sea pasajero. Que no dure todo el año. Por supuesto que sí el precio del petróleo se dispara al extremo, pues es otra realidad, pero no creemos. En los precios que se están observando en este momento de 100-110 dólares, tenemos los mecanismos de protección, tenemos los fondos para hacer frente a este evento», afirmó.
Crudo a la baja
Los precios del petróleo cerraron a la baja el viernes, culminando una semana marcada por una caída tras el anuncio de un alto el fuego en Oriente Medio y ante conversaciones entre Estados Unidos e Irán, informó la agencia de prensa AFP.
El precio del crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en junio, cayó 0.75 por ciento, hasta los 95.20 dólares por barril.
Su equivalente estadounidense, el crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia para Nicaragua, para entrega en mayo, bajó 1.33 por ciento, hasta los 96.57 dólares por barril, es decir ya más barato que cuando Ortega congeló los precios en el 2022.
Al cierre de la semana anterior, el WTI había alcanzado 111.54 dólares y el Brent 109.03 dólares por barril.
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