La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo le otorgó la nacionalidad nicaragüense al exembajador de Venezuela en Nicaragua, José Francisco Javier Arrúe de Pablo, a su esposa y dos de sus hijos. La decisión se publica tres meses y 20 días después de la caída de Nicolás Maduro, y a diez días de la llegada de su sucesor nombrado en Managua por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
“Se acuerda otorgar la nacionalidad nicaragüense en calidad de nacionalizado al ciudadano José Francisco Javier Arrúe de Pablo, de nacionalidad venezolana y originario del Reino de España”, afirma la certificación del Ministerio del Interior (Mint) con fecha del martes 21 de abril, pero publicada hasta este jueves en el diario oficial La Gaceta.
Además de Arrúe, su esposa Hortensia del Carmen Ramírez Ramírez y su hija Anahí Arrúe Ramírez recibieron la nacionalidad nicaragüense de parte del régimen. También hicieron lo mismo con otro ciudadano, identificado únicamente como Jacques Ignacio Javier Benmergui Arrúe. Las certificaciones de este grupo familiar están en el libro de nacionalizados correspondiente a 2026, entre las páginas 19 y 26, según La Gaceta.
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Dictadura nacionaliza aliados políticos
Una nacionalización de aliados políticos y sus familias, como la que ahora se observa con Arrúe, recuerda la que hizo la dictadura años atrás con los expresidentes salvadoreños Mauricio Funes (ya fallecido) y Salvador Sánchez Cerén. Funes y Sánchez buscaron refugio en Nicaragua ante las acusaciones de la justicia de su país.
En el caso de Arrúe y su familia, las autoridades de Nicaragua explicaron en los certificados que los venezolanos habían hecho la solicitud y cumplían con los requisitos. Sin embargo, sobre el embajador dijeron concretamente que tenía 13 años residiendo en el país y que tenía vínculo de «consanguinidad con nicaragüense».
Arrúe es un hombre con conocimiento directo de la relación entre Maduro, el dictador de Nicaragua y sus operadores en ambos países.
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Se nacionaliza cuando Estados Unidos presiona a Ortega
La nacionalización llega justo cuando Estados Unidos mantiene una presión constante sobre Ortega, denunciando los abusos de derechos humanos cometidos por el régimen. La Administración Trump ha demandado la libertad de los presos políticos y ha denunciado la ilegitimidad del mando de Rosario Murillo, que se hizo nombrar «copresidenta» para nivelarse jerárquicamente en el Estado con Ortega.

Además de eso, las puertas abiertas del Estado en la concesión de nacionalidad a aliados políticos contrasta con la posición de Ortega y Murillo que se la han quitado a aquellos que declaran «traidores de la patria» por ser críticos de su régimen. Al menos 452 han sido víctimas de esta medida desde 2023, según un informe de Naciones Unidas.
El Grupo de Expertos de derechos humanos de Naciones Unidas en Nicaragua (GHREN) señaló el año pasado que la privación de nacionalidad va acompañada de otras medidas como la «confiscación de bienes, fuentes de ingreso, pensiones y cotizaciones de seguridad social de las víctimas, así como obstáculos a la reunificación familiar que afectan en particular a las niñas y niños».
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Para los expertos de la ONU, estas acciones del Estado de Nicaragua buscan situar a las víctimas en una condición de extrema vulnerabilidad, privadas de su identidad jurídica y de la protección del Estado. «La privación de la nacionalidad también complica la regularización de su situación migratoria», agregaron.
Arrúe nació en España y llegó a Nicaragua en 2013
Arrúe de Pablo nació el 19 de septiembre de 1944 en el País Vasco, España. Llegó a Venezuela en 1964 como misionero jesuita, donde se integró al trabajo comunitario en el estado Bolívar, y posteriormente fue nacionalizado venezolano para ocupar cargos públicos.
Se desempeñó como diputado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), fue embajador de ese país en Paraguay y luego en Nicaragua donde ejerció durante 13 años, coincidiendo con el periodo en que Nicolás Maduro llegó al poder hasta que Delcy Rodríguez tomó las riendas de un gobierno interino en enero pasado.
Llegó a Nicaragua en 2013. En ese entonces la dictadura Ortega Murillo recibía los millonarios beneficios de la cooperación petrolera venezolana. Su retiro de la representación diplomática se supo a mediados de marzo, cuando los codictadores nicaragüenses le otorgaron la Orden José de Marcoleta, en el Grado de Gran Cruz. Una distinción que se entrega a diplomáticos destacados cuando culminan su período.
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A su salida, Arrúe agradeció a Ortega y Murillo llamando a la dictadura “escuela de diplomacia y política”, en la que, según sus declaraciones brindadas a medios oficialistas, aprendió durante los 13 años de gestión en Nicaragua.
La situación actual de Nicaragua y Venezuela
El 24 de marzo de este 2026, el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de Venezuela nombró a su exviceministro, Rubén Darío Molina, como nuevo embajador en Nicaragua, quien fue recibido el 13 de abril por el cocanciller Denis Moncada en Managua. Así se convirtió en el primer designado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

Aunque analistas difieren en cómo está la relación entre Venezuela y Nicaragua, tras la caída de Maduro y la asunción al poder de Delcy Rodríguez, quien mantiene constante comunicación con el gobierno del estadounidense Donald Trump. Lo cierto es que el nuevo embajador venezolano ha tratado de congraciarse con la dictadura nicaragüense, a su llegada resaltó una de las frases favoritas de Rosario Murillo: “Ante las adversidades no han podido ni podrán”.
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Tres nacionalidades
Tras ser nacionalizado nicaragüense, José Francisco Arrúe cuenta con triple nacionalidad, una por nacimiento en España y las otras dos otorgadas por los regímenes de Venezuela y Nicaragua.
En Nicaragua, pasa a la lista de los políticos de El Salvador, Colombia, Italia y otros, a los que Ortega y Murillo les han otorgado la ciudadanía, mientras a 453 nicaragüenses se la arrebató mediante procesos anticonstitucionales, según informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA).