Rosario Murillo. LA PRENSA/ ARCHIVO/ EFE

Rosario Murillo. LA PRENSA/ ARCHIVO/ EFE/

Murillo arremetió con descaro contra «quienes han matado» y «mentirosos»

Murillo atacó a quienes “inventan y magnifican” tragedias en Nicaragua. Pero ella lidera la represión y el discurso de odio contra nicaragüenses

La dictadora Rosario Murillo se quejó este miércoles de “los mentirosos”, quienes “inventan y magnifican” hechos que no han sucedido. Aunque no mencionó nombres, la referencia parece estar dirigida a los medios de comunicación independientes, la sociedad civil y los sectores de oposición que desmienten a diario el falso discurso de la dictadura y muestran la otra cara que la maquinaria propagandística que ella coordina trata de maquillar u ocultar.

A quienes han matado, asesinado, bueno, allá ellos, nosotros sabemos que todo mal se paga y no es que nadie vaya a ninguna persona porque después empiezan a decir que se amenazó, hay unos expertos en mentiras, los propagandistas de la mentira, esos que no han acabado de suceder algo cuando ya están inventando y magnificando que es una tragedia en Nicaragua. Las tragedias que ellos generaron e inventan”, cuestionó la codictadora.

Lidera represión y discurso de odio en el Estado

Murillo ha sido señalada de estar al mando, junto a Ortega, de una máquina represiva encargada de cometer crímenes de lesa humanidad contra los mismos nicaragüenses. Desde la «copresidencia», un cargo inventado para nivelarla jerárquicamente a su marido, tiene bajo control las redes del partido, el territorio, las instituciones represivas, y el discurso público caracterizado por la manipulación, falsedad y odio.

Sin embargo, Murillo dijo con cinismo que hay quienes “mienten y calumnian para generar conflicto y ganancias políticas, económicas, sociales. Es terrible vivir del odio y sembrar cizaña”, continuó tras alegar que “resulta tan difícil entender que haya quienes inventan cualquier cosa para generar conflicto”. La apuesta del régimen es un término discursivo que llaman la «verdad verdadera», es decir, todo lo que repiten los medios propagandistas de su régimen, coordinados por su hijo Daniel Edmundo Ortega Murillo, quien fue sancionado recientemente por Estados Unidos.

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Ocho años de insultos y ataques a críticos de dictadura

Tras ocho años de la Rebelión de Abril de 2018, reprimida con brutalidad por la dictadura, Rosario Murillo no ha cesado de manera definitiva de arremeter contra los manifestantes, sectores de oposición, sociedad civil, medios de comunicación y hasta miembros de la Iglesia católica.

Desde 2018 la respuesta del régimen Ortega Murillo a toda muestra de oposición ha sido la violencia. LA PRENSA/ Archivo
Desde 2018 la respuesta del régimen Ortega Murillo a toda muestra de oposición ha sido la violencia. LA PRENSA/ Archivo

Aunque se esfuerza por promover un falso discurso de amor y paz, de su boca se escapan palabras viscerales que han sido rescatadas en los informes de expertos en derechos humanos que estuvieron en Nicaragua, específicamente en 2018.

“Esos seres pequeñitos, mezquinos, mediocres, esos seres llenos de odio, todavía tienen la desfachatez de inventarse muertos”, arremetió Murillo contra los manifestantes con palabras despectivas, en su alocución del 19 de abril de 2018 ante los medios oficialistas, según recoge un informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), mecanismo internacional creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA).

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La orden de la masacre: “Vamos con todo”

Rosario Murillo fue quien dio la orden “vamos con todo” que Fidel Moreno, secretario de Organización del FSLN, extendió a los militantes, varios de ellos paramilitares, que junto con la Policía desmantelaron los tranques levantados por los protestantes. La llamada “operación limpieza” fue uno de los episodios más sangrientos de 2018. Ese año, más de 355 personas perdieron la vida, según la OEA; el régimen reconoció poco más de 200 muertes.

Tres oscuros personajes que le han ocasionado mucho luto y dolor al pueblo nicaragüense, de izquierda a derecha: Pedro Orozco, quien mueve fuerzas de choque y motorizados; Fidel Moreno, dirige hordas de la Juventud Sandinista, así como efectivos paramilitares, y el esbirro de la Policía, comisionado general Ramón Avellán. Estas tres personas dirigieron ataques contra opositores en la rebelión de 2018 y son responsables de muchos asesinatos. LA PRENSA/ EL 19 DIGITAL

Por ser “líder con acceso e influencia” sobre la Juventud Sandinista y la Policía, “cuyos miembros han participado, en graves violaciones de derechos humanos”, Rosario Murillo fue sancionada por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, el 27 de noviembre de 2018. “Murillo tiene un largo historial de participación en actos de corrupción relacionados con Nicaragua”, resaltó el gobierno estadounidense en el comunicado en el que también destacan la sanción al entonces asesor de seguridad nacional Néstor Moncada Lau.

Murillo intenta ocultar la represión

La codictadora, a través de la maquinaria propagandística que ella misma dirige como coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, ha intentado ocultar y justificar la represión, y promover una realidad que no existe en Nicaragua. En la Cuaresma de este 2026, sus medios de propaganda publicaron imágenes de procesiones religiosas con el objetivo de mostrar «normalidad».

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Sin embargo, la abogada e investigadora Martha Patricia Molina, autora de la serie de informes Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?, documentó la prohibición de más de 28 mil procesiones a la Iglesia católica entre 2019 y la Cuaresma de 2026. Molina resaltó que las imágenes compartidas en los medios oficialistas corresponden a fotografías tomadas en los alrededores de los templos y no a las procesiones en las calles como se hacía antes de ser prohibidas.

Pese a ello, Murillo insiste en ser cristiana y que en Nicaragua hay libertad religiosa. “Somos un pueblo cristiano, ¿cómo no vamos a ejercer nuestro derecho?, el cristianismo no es odio, no es discordia, conflicto, golpe de Estado, pretensión absurda… todo el mundo quiere vivir en paz”, dijo la tarde de este miércoles.

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