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En el marco de la celebración de los 19 años consecutivos que Daniel Ortega cumplió en el poder, el régimen presentó como su gran logro la construcción y mejoramiento de 151,395 viviendas. Aunque esa es una cifra elevada, está muy lejos de acabar con el déficit habitacional del país que en 2007, tras el retorno del sandinismo al poder, confirmaron que era de 957,000 viviendas.
Cerrar esa brecha fue una de las grandes promesas de la dictadura Ortega Murillo. Sin embargo, tras casi dos décadas sólo ha logrado reducir el 15 por ciento del déficit acumulado, al que según los urbanizadores se suman cada año hasta 20 mil viviendas.
En febrero de 2013, el Informe Nicaragua Triunfa número 92, que en esa época publicaban con cierta frecuencia, detalló que «la ausencia de políticas de vivienda por parte de los gobiernos neoliberales generó un déficit habitacional acumulado al 2007 de 957,000 viviendas, de las cuales 348,000 requerían construcción nueva y 609,000 debían ser mejoradas o ampliadas».
Reiterando la promesa de reducir ese déficit, en 2017, tras el inicio del tercer periodo presidencial consecutivo de Ortega, el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur), anunció que entre 2017 y 2021, con apoyo de la empresa privada, construiría 119,500 viviendas, de las cuales alrededor del 58 por ciento serán edificadas por el sector público.
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En 19 años construyeron y mejoraron 151,395 casas
Esta semana la codirectora del Invur, Gabriela Palacios, presentó los «grandes logros» de lo que llamó la segunda etapa de la Revolución.
«Del 2007 al 2025 hemos logrado impulsar la construcción y el mejoramiento de viviendas por el orden de 151,395 viviendas. Es decir, ya sobrepasamos las 150,000 viviendas que era una meta grande… Era una meta con un gran esfuerzo que a lo largo de estos 19 años pues podemos celebrar de nuestro buen gobierno sandinista», dijo Palacios en entrevista a medios oficialistas.
Palacios no detalló cuántas de las 151,395 viviendas mencionadas son construcciones nuevas y cuántas ya existían y les hicieron mejoras o ampliaciones.
En reiteradas ocasiones, empresarios de la extinta Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur) explicaron que al déficit habitacional existente se sumaba cada año, la demanda de entre 5,000 y 20,000 casas nuevas. El rango es amplio, porque según dirigentes del sector hace veinte años podría estar por debajo de las 10,000 pero debido al crecimiento y envejecimiento de la población en los últimos diez años se pudo incrementar hasta 20,000 por año.
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Déficit de viviendas es de más de un millón
Eso implica que al déficit de 348,000 viviendas nuevas que existía en 2007, en los 19 años de mandato de Ortega se sumaron hasta 380,000 más. Por lo que actualmente el déficit sería de alrededor de 1.33 millones de casas; de las cuales 728,000 serían nuevas y 609,000 necesitan mejoras o ampliaciones.
Por tanto, las 151,395 viviendas que según Palacios construyeron en los 19 años de administración de los Ortega Murillo cubren alrededor del 15 por ciento del déficit que existía en 2007. Mientras que desde ese año a la fecha, el déficit de casas nuevas siguió creciendo. Con este aumento, alcanzó un nivel superior al que según el Invur se acumuló durante los 16 años en que el sandinismo permaneció en la oposición tras perder las elecciones en 1990.
Durante la entrevista Palacios admitió que La Ley 677, Ley Especial para el Fomento de la Construcción de Viviendas y de Acceso a la Vivienda de Interés Social, le ha dado un gran impulso a la construcción y mejoramiento de las soluciones habitacionales.
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Ley 677 impulsó construcción de viviendas
La Ley 677 la aprobaron en abril de 2009, es decir cuando Ortega ya estaba en el poder. Dicho marco legal, según Palacios, ha incentivado tanto la construcción como el acceso a las viviendas.
Palacios tampoco detalló cuántas de las 151,395 viviendas mencionadas fueron construidas o mejoradas entre 2007 y 2025 por urbanizadores privados. Lo único que dijo fue que empresarios privados, tanto nacionales como extranjeros, participaron en este esfuerzo. Pero en marzo de 2023 la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), fue una de las organizaciones del sector privado que la dictadura clausuró. Desde entonces, ante la falta de representación se desconoce el trabajo que están haciendo las urbanizadoras privadas.
También detalló que la Ley 677 permite otorgar bonos de 3,500 dólares para subsidiar la prima de viviendas unifamiliares que cuestan 30,000 dólares, y la prima de 2,000 dólares para las que cuestan hasta 40,000 dólares. La ley también permite subsidiar la tasa de interés de estos créditos hipotecarios, es decir, reducir la tasa de mercado vigente en entre 2.5 y 3.5 puntos porcentuales, dependiendo del valor de la vivienda.
Programa Bismarck Martínez también construye
Según la codirectora del Invur, gracias a este marco legal y a la voluntad política del régimen ahora se construyen cerca de 8,000 viviendas cada año. Dicha cifra se distribuye en gran parte del territorio nacional y hasta ahora los proyectos habitacionales benefician a 119 de los 153 municipios del país. El año pasado construyeron 7,376 casas y «todos los actores que participaron invirtieron en conjunto 183.90 millones de dólares».
Esta meta, según la funcionaria, se está logrando gracias a los programas Bismarck Martínez que promueven las Alcaldías, del que no brindó mayores detalles; y el Nuevas Victorias que financia China. De este último detalló que la primera etapa incluyó la construcción de 920 viviendas nuevas, de las que todavía están pendientes de entregar en los próximos meses unas 300 casas.
La aprobación de los créditos hipotecarios sigue siendo obstáculo para adquirir una casa propia, ya que según la funcionaria recibieron 4,100 solicitudes para estas 920 casas del proyecto que financia China. Pero no todas las familias pasan los filtros de elegibilidad, que incluyen varios requisitos, entre ellos los socioeconómicos para que puedan ser sujetas de crédito con los bancos comerciales.
Cabe recordar que muchas personas han denunciado la politización de estos proyectos habitacionales, ya que para adquirir una de estas casas es necesario contar con el aval del partido oficialista. Pero también el nivel de ingreso es importante.
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China construye en terrenos estatales
Estas casas, según Palacios, cuestan 30,000 dólares, pero debido a que las construyen en terrenos del Estados tienen un subsidio y el precio de venta es de 11,300 dólares y la mensualidad de 100 dólares, cuota que en un país donde el salario mínimo promedio ronda los 220 dólares no es accesible para la gran mayoría de los trabajadores. De hecho, Palacios confirmó que el requisito de salario para adquirir estas viviendas es de entre uno y diez salarios mínimos promedio.
China ya anunció una segunda etapa del proyecto Nuevas Victorias y según Palacios llegará a todo el país con la construcción de 12,300 viviendas en los próximos años. La funcionaria anunció que ya se está instalando en el país la empresa china que construirá estas casas. En esta nueva etapa se construirán en una primera fase 1,640 casas de interés social, distribuidas principalmente en la capital con 720, en León 231 y en Tipitapa 105 casas.
Paralelamente el Programa Bismarck Martínez seguirá construyendo viviendas de interés social en gran parte de los municipios del país. En muchos casos con financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) que en 2020 le otorgó a la Alcaldía de Managua un crédito de 171.65 millones de dólares para la construcción de viviendas de este tipo.
Hasta ahora la comuna capitalina no ha explicado cómo funciona este negocio, ya que con esos recursos incursionó en el mercado de la construcción que hasta antes de este proyecto estaba dominado por urbanizadoras privadas con las que compite en ventaja, ya que construye en terrenos estatales.
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