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En medio de los estragos que el arancel del 18 por ciento de Estados Unidos está teniendo en las empresas de zona franca, donde más de 20 mil han perdido su puesto de trabajo, el régimen de Daniel Ortega aumentó la previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto del 2025, pero desacleró la estimación para este año, según nuevas actualizaciones del Banco Central de Nicaragua.
Hasta octubre del año pasado, el BCN aseguraba que el Producto Interno Bruto en el 2025 iba a expandirse en un rango de entre 3 y 4 por ciento, sin embargo, en una actualización ayer dijo que la expansión iba a oscilar entre 4.5 y 5 por ciento, «sustentado en los mejores resultados observados en la actividad económica».
La dictadura decidió aumentar las expectativas de crecimiento del año pasado, pese a la pérdida masiva de empleos en zona franca, donde se espera que solo este año otros 20 mil trabajadores pierdan sus puestos si el régimen no consigue revertir el 18 por ciento de arancel que Estados Unidos impuesto a Nicaragua como parte de la guerra comercial del presidente Donald Trump con la economía mundial.
Perspectivas a futuro
Según reportes del Banco Central de Nicaragua (BCN) la crisis generada por la reducción de órdenes de compra provocó que entre enero y septiembre las empresas de zona franca despidieran a 7,002 trabajadores.
Dicha crisis, según representantes del sector, se agudizó con el arancel del 18 por ciento que entró en vigencia en agosto y podría provocar el cierre de otras veinte mil plazas, ya que algunas empresas, principalmente del sector textil, están planeando trasladar sus operaciones a los países vecinos que solo pagan 10 por ciento de arancel.
«Las perspectivas son negativas y en estos dos primeros días del año hay despidos de alrededor de 1,000 trabajadores en empresas coreanas», dijo una fuente a LA PRENSA en días recientes.
La crisis de órdenes de compras, que en su momento también afectó a otros países de Centroamérica, solo en Nicaragua ha dejado sin trabajo a más de 26,000 personas. En julio del 2022, cuando el sector alcanzó su máximo desde su creación, estas empresas contabilizaban 140,866 trabajadores.
Desaceleran crecimiento 2026
En contraposición a una mayor tasa de crecimiento en el 2025, para este año ese ritmo se desaceleraría con una expansión que se movería entre 3.5 y 4.5 por ciento, con una tasa de desempleo en un rango de 3 y 3.5 por ciento.
La dictadura asegura que la tasa de desempleo hasta noviembre del año pasado descendió a 2.4 por ciento y el empleo formal siguió en ascenso, lo que se expresó a través de un aumento en la afiliación al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), que en diciembre de 2025 reflejó 7,825 asegurados más que en diciembre de 2024, con un total de 810,197 afiliados.
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Y pese a que el costo de la vida se ha encarecido, según refleja la evolución de la canasta básica que se mantiene por encima de los 20 mil córdobas, el régimen dice que la inflación doméstica se ha reducido, «alcanzando los niveles más bajos en varios años, ubicándoseen 2.89 por ciento interanual en noviembre de 2025, favorecida por la moderación en los precios de los alimentos, el descenso gradual de la inflación internacional, menores expectativas de inflación, deslizamiento cambiario en cero por ciento, continuidad de los subsidios a bienes y servicios clave, y la efectiva coordinación de políticas monetarias y fiscales».
Sin hacer mención al arancel impuesto por Washington a Nicaragua, es el más alto de Centroamérica, el BCN identifica como riesgo a sus expectativas de crecimiento económico un escenario de «agravamiento de los choques comerciales que deriven en afectaciones a las cadenas de suministros, aumentos de precios, retrasos en la normalización de la política monetaria global y mayor desaceleración en la dinámica de producción mundial».
Riesgos que enfrenta zona franca
A nivel local, menciona entre las amenazas «los riesgos relacionados a los eventos climáticos, que pueden incidir sobre la evolución de variables macroeconómicas», sin mencionar el impacto de la persistente represión política en el clima de negocios y la inversión.
El presidente del Banco Central de Nicaragua y operador económico de la dictadura, Ovidio Reyes, explicó ayer ante diputados de la Asamblea Nacional, que en caso de «la balanza de pagos, se mantiene una dinámica positiva de los flujos externos hacia la economía, destacándose el incremento de las exportaciones de mercancías y zonas francas en 12.5 por ciento interanual». Esto sin mencionar lo que está ocurriendo en el régimen especial arancelario.
«En particular, el desempeño de las exportaciones de mercancías ha sido propiciado por un contexto de precios favorables para los principales productos de exportación nacional y de una estructura productiva y exportadora capaz de responder a la demanda internacional de forma competitiva. A su vez, las importaciones crecen, dando impulso al consumo y a la actividad productiva», afirmó.
Y agregó: «en lo relativo a otros flujos externos, se espera que estos continúen dinámicos, en particular, los ingresos por Inversión Extranjera Directa (IED). Con esta evolución, se espera que en 2025 el superávit de cuenta corriente de la balanza de pagos finalice en un rango de entre 7 y 8 por ciento del PIB».
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