Aranceles de Estados Unidos a Nicaragua.

Aranceles de Estados Unidos a Nicaragua.

Arancel del 18 % que cobra desde agosto EE.UU. provocará pérdidas de casi US$500 millones

Economistas dicen que el arancel del 18 por ciento que desde agosto pagan los productos nicaragüenses que entran a EE. UU. reducirá las exportaciones, y los productos más afectados serán textiles, arneses, carne y café

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Mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de los aranceles recíprocos generalizados, que desde el año pasado pagan los productos que se exportan a Estados Unidos, los especialistas advierten que, indistintamente de lo que determine la Coste Suprema sobre ellos, la administración Trump encontrará el camino legal para seguir cobrándolos. Eso implica que los países tendrán que asumir sus efectos, que según los especialistas, para Nicaragua, este año significarán pérdidas de casi 500 millones de dólares.

El 1 de agosto de 2025, Estados Unidos estableció su nuevo plan arancelario. Este incluye un arancel mínimo global o arancel base del 10 por ciento, que anunció desde el 2 de abril del año pasado. También gravámenes a partir del 15 por ciento para los países que tienen superávit comercial con Estados Unidos. El arancel que tienen que pagar los productos nicaragüenses que entran al mercado estadounidense es del 18 por ciento. Es el más alto entre los países de América Latina y entre los miembros del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, conocido como DR-Cafta.

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Al pagar el arancel más alto de la región, los productos nicaragüenses quedaron en desventaja frente a vecinos, como Honduras, El Salvador y Guatemala, cuya oferta exportadora es similar y solo pagan 10 por ciento de arancel.

Nicaragua con mayor arancel está en desventaja

Eso implica que la afectación será mayor que en el resto de los países de la región; y esto se agudiza debido a que Estados Unidos es el principal destino de casi la mitad de las exportaciones totales, es decir de las del régimen general sumadas a las de zona franca.

El fin de semana recién pasado, la incertidumbre sobre el futuro de estos aranceles se incrementó, porque la Corte Suprema pospuso la emisión del fallo sobre su legalidad. Pero especialistas estadounidenses salieron al paso asegurando que, independientemente de que el máximo tribunal de justicia ordene que se suspendan, el presidente Donald Trump encontrará las vías legales para mantenerlos vigentes, ya que de ellos depende su ambicioso plan de recorte de impuestos.

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De hecho, recientemente Trump usó sus redes sociales para asegurar que los aranceles han fortalecido financieramente a Estados Unidos; y que un fallo adverso de la Corte sería un golpe terrible para el país.

Arancel provocará afectaciones internas y externas

Ante este panorama, las expectativas de una posible suspensión del cobro de estos aranceles se reduce y los economistas prefieren hacer los cálculos de la afectación que provocarán. En lo primero en que insisten es que los aranceles afectarán tanto a Estados Unidos como a los países que los pagan.

En su artículo Los impactos del arancel de 18 por ciento de Estados Unidos a las exportaciones de Nicaragua, publicado en su blog, el economista Néstor Avendaño señala que en Estados Unidos los aranceles recíprocos generalizados elevarán la inflación, tanto para las empresas como para los consumidores. Pero aclara que esta inflación no será permanente.

Por su parte el economista y exreo político desterrado, Juan Sebastián Chamorro, coincide con Avendaño en que debido a las interrupciones que sufrió la aplicación de estos cobros su impacto económico no fue instantáneo. Por tanto, todavía no afectan plenamente a todas las cadenas de suministros.

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Miles de empleos en riesgo

«Estudios económicos indican que los efectos completos de los aranceles tardan entre seis meses y dieciocho meses en manifestarse», dice Avendaño en su artículo.

Pese a que los economistas afirman que los efectos del arancel del 18 por ciento no serán inmediatos, empresarios del sector zona franca aseguran que esto agudizó la crisis del sector y unos 20,000 empleos se pueden perder.

Según reportes del Banco Central de Nicaragua (BCN) la crisis generada por la reducción de órdenes de compra provocó que entre enero y septiembre las empresas de zona franca despidieran a 7,002 trabajadores.

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Crisis existente se agudizó

Dicha crisis, según representantes del sector, se agudizó con el arancel del 18 por ciento que entró en vigencia en agosto y podría provocar el cierre de otras veinte mil plazas, ya que algunas empresas, principalmente del sector textil, están planeando trasladar sus operaciones a los países vecinos que solo pagan 10 por ciento de arancel.

Mientras tanto, Avendaño explica que usando el Simulador de Aranceles del Observatorio de Complejidad Económica (OEC) de la Universidad de Harvard, que es una herramienta diseñada para estimar los efectos directos e indirectos de cambios arancelarios en el comercio internacional, determinó que el arancel del 18 por ciento generará en 2026 una pérdida cercana a los 500 millones de dólares.

«El monto de la pérdida en el valor total simulado de las exportaciones de bienes FOB destinadas a Estados Unidos en 2026 sería igual a 477.9 millones de dólares», dice parte del análisis de Avendaño y agrega que dicha pérdida representaría una caída de 13.1 por ciento con respecto al valor esperado de las exportaciones en 2026.

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Más afectados: textiles, arneses, café y carne

Con cálculos más conservadores, Chamorro considera que la reducción del valor de las exportaciones podría ser del 10 por ciento; y que esta caída generaría consecuencias en la economía.

Para Avendaño los cuatro productos más afectados serían dos del régimen especial de zona franca: los textiles con 184 millones de dólares en pérdidas y los arneses con 57 millones de dólares en pérdidas. Los otros dos, son productos tradicionales que se exportan a través del régimen general: la carne bovina con pérdidas por 61 millones de dólares y el café con 43 millones.

Estas pérdidas las provocaría la reducción del volumen de las exportaciones, ya que los compradores optarán por adquirir los productos mencionados y otros, en países que tienen la misma oferta exportadora que Nicaragua y pagan un arancel menor.

Estas afectaciones, según Avendaño, se producen porque los bienes producidos en Nicaragua con aranceles bajos, como los mencionados y otros incluidos en el DR-Cafta, que tenían un arancel de 0 por ciento dependen de costos de exportación reducidos para mantener su competitividad.

Reducirá el crecimiento económico

Además, los economistas coinciden en que la incertidumbre que generará la posible pérdida de clientes, reducirá la confianza de los agentes económicos. Esto afectará la demanda interna de bienes y servicios, por tanto habrá una caída en el consumo y la inversión.

Todo esto repercutirá en el crecimiento económico. «El crecimiento económico de Nicaragua disminuiría por la caída del volumen de las exportaciones destinadas a Estados Unidos, principal socio comercial del país, debido al aumento de los costos y la pérdida de competitividad en el mercado estadounidense», dice Avendaño en su análisis.

Además, concluye que sumado a todo esto, también habrá una presión inflacionaria por el “contagio inflacionario”, proveniente de los precios más altos de los productos de origen estadounidense importados por Nicaragua. En conclusión, «los aranceles reducirían los ingresos reales de los trabajadores debido a que los precios al consumidor aumentan más rápidamente que los salarios», asegura Avendaño.

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