Vuelo hacia la libertad. Los 222 presos políticos desterrados por el régimen vuelan hacia los Estados Unidos después de la operación “Nica Welcome” donde funcionarios del gobierno del presidente Joe Biden llegaron a Nicaragua en un avión fletado para llevar a suelo estadounidense a los 222 presos políticos que permanecían en las cárceles del dictador, después de tensas negociaciones para lograr su excarcelación. Foto: Mileydi Guilarte

Caso Juan Barilla reaviva el miedo a deportaciones entre los excarcelados políticos nicaragüenses

Otro excarcelado político del grupo de los 222 se encuentra detenido y enfrenta riesgo de deportación en EE. UU.

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La reciente deportación a Honduras del excarcelado político nicaragüense Juan Barilla, quien llegó a Estados Unidos en 2023 en el grupo de los 222 presos políticos desterrados por la dictadura Ortega-Murillo, ha generado zozobra entre decenas de nicaragüenses que permanecen en territorio estadounidense a la espera de la aprobación de sus solicitudes de asilo o de algún estatus migratorio permanente.

Suyén Barahona, excarcelada política del grupo de los 222, explicó que personalmente solo conoce que fueron aprobados en los últimos años los asilos de Alex Zamora y Luis Meza, quienes venían en ese mismo grupo, por lo que la situación actual de deportaciones —impulsadas por la administración de Donald Trump— genera “mucha tristeza y temor” a la mayoría de los que llegaron en el grupo de los 222 y que siguen a la espera de aprobación de sus solicitudes.

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La opositora nicaragüense reveló que, además de Barilla, conocen de otro excarcelado político (de los 222) que se encuentra detenido y en riesgo de deportación en Estados Unidos. Aunque indicó que, por ahora, no tienen autorización para revelar su identidad.

Excarcelados desterrados siguen esperando una cita

La opositora nicaragüense indicó que algunos de los nicaragüenses que decidieron buscar otro país donde los acogieran y protegieran, tras ser desterrados por la dictadura orteguista en 2023, se refugiaron en España, México, Guatemala y Costa Rica; aunque resaltó que la mayoría de los 222 decidió permanecer en Estados Unidos y buscar un estatus permanente.

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Algunos de los solicitantes de asilo de este grupo, indicó Barahona, han sido “citados a entrevistas para el asilo, pero la gran mayoría no”.

En el caso de la opositora Barahona, quien además es parte de la Unión Democrática Renovadora (Unamos), aunque no es solicitante de asilo, también está a la espera de su ajuste de estatus para residencia.

“Llevo desde abril de 2023 en espera y todo está muy retrasado por años. No se sabe con certeza si terminarán de responder en 2026 o 2027. No me han dado cita para entrevista”, detalló Barahona.

Llaman a extremar medidas por riesgo de deportación

Barahona indicó que la mayoría de los que siguen en busca de un estatus migratorio permanente en Estados Unidos, ante el incremento de deportaciones en territorio estadounidense, están siguiendo algunos consejos básicos que incluyen: tener todos los documentos al día; cumplir fielmente las leyes de Estados Unidos; y portar documentos que evidencien procesos de asilo o ajuste de estatus, incluidos los permisos de trabajo.

Adicional a esto, intentan evitar “lugares en donde hay mucha presencia de ICE y pueda acrecentar el riesgo de ser detenido” y facilitar copias a familiares o amistades de los documentos de sus procesos migratorios.

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Además, recomienda a los solicitantes preparar “planes B en caso de enfrentar una situación de detención”, “mantener un paquete impreso en inglés de todo el expediente del asilo” y “asegurar que un familiar o persona de confianza tenga acceso a información, cuentas y contacto de abogados”.

Barahona lamentó que en Estados Unidos “tener abogados o abogados pro bono es muy, pero muy difícil; hay una sobresaturación, casi no se logra tener posibilidades de apoyo de abogados pro bono, lo que ocasiona en muchas ocasiones altos niveles de indefensión, temor e incertidumbre».

«Es una situación difícil la que está enfrentando la comunidad nicaragüense”, agregó.

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