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La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ya reveló los nombres con los que al menos seis recintos universitarios serán rebautizados el próximo 10 de enero de 2026, fecha en que la dupla dictatorial acumulará 19 años consecutivos en el poder. Durante esta semana, la vocera del régimen aseguró que las universidades llevarán nombres de «héroes y mártires» de la revolución sandinista, una medida que se inscribe dentro de la política de control y adoctrinamiento que es rechazada por los universitarios.
Entre las universidades que serán «reinauguradas» se encuentra la extinta Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), que tras su confiscación de la dictadura en 2022 fue nombrada como la Universidad Nacional Politécnica (UNP). Pero ahora el recinto adoptará el nombre de «Universidad Nacional Héroes de San José de las Mulas».
El nombre con el que rebautizará la Universidad Nacional Agraria (UNA) es «Bernardino Díaz Ochoa», quien fue un campesino, sindicalista y revolucionario. La Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), en sede de Juigalpa, llevará el nombre de «Pablo Úbeda», un obrero, curandero y fundador del FSLN.
Por su parte, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en su sede de Jinotega, se le impondrá el nombre del general «Benjamín Zeledón», mientras que la UNAN-Estelí, el nombre que se le agregará es del «comandante Francisco Rivera, El Zorro» y la UNA, sede Camoapa, se llamará «Modesto Duarte», militante sandinista.
«No veo tan estético que mi título salga con ese nombre»
Estudiantes de la UNP que hablaron con LA PRENSA aseguraron que el nombre designado a ese recinto les tomó por sorpresa. Los estudiantes contaron que en el recinto de la extinta Upoli colocaron un monumento en honor a Carlos Fonseca Amador, por ello creyeron que ese sería el nombre que iba a adoptar la universidad.
«Por el cambio del monumento nosotros nos imaginamos que iba a llamarse ‘Universidad Nacional Carlos Fonseca Amador’, lo veíamos bien, pero ahora con este nuevo nombre, es un sentimiento de tristeza y decepción porque no veo tan estético que mi título salga con ese nombre», apuntó Lucía, una estudiante del cuarto año de Derecho.
Sergio, otro joven estudiante de Administración de Empresas, afirmó que «nunca nos esperamos ese cambio tan drástico que iba a pasar con el nombre de la universidad, iniciamos como Upoli, después cambió a UNP, y ahora otro cambio».

Al igual que la joven estudiante de Derecho, Sergio expresó que al conocer el nombre ha perdido las ganas de ir a la universidad.
«Sentí un gran desánimo, porque después de pasar cuatro o cinco años en la universidad para que el título salga así, pues no es justo, ya estábamos acostumbrados al nombre de UNP tanto a folletos, uniformes y demás, y ahora ver este cambio, es decepcionante», afirmó.
Los jóvenes apuntaron que si querían imponer ese nombre, lo hubiesen hecho en cualquier auditorio del recinto, pero no justamente como nombre de la universidad.
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«Si querían colocar ese nombre lo hubieran puesto en algún auditorio u otra parte de la universidad, pero como nombre de universidad donde se forman muchas personas no lo veo acorde al lugar. Esto es algo que nos desanima como universitarios, porque ahora pensamos que mejor hubiéramos estudiado un curso técnico», apuntó Lucía.
El renombramiento de las universidades, recuerda a los estudiantes lo que ocurrió con la Universidad Centroamericana (UCA), perteneciente a la Compañía de Jesús, que tras ser confiscada fue nombrada Universidad Casimiro Sotelo, un líder estudiantil antisomocista vinculado al FSLN.
«Es un error histórico muy grande»
Para el académico y ex rector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina, no titubea en señalar que la imposición de nombres de «héroes» es un intento más de la dictadura Ortega Murillo «de tratar de tergiversar la historia de Nicaragua y de reescribir a su gusto y antojo».
Medina calificó la medida como un «error histórico muy grande porque a lo largo de la historia las universidades nacionales han sido a lo largo de la historia instituciones independientes de cualquier injerencia política, con esto de ponerles nombres de ‘héroes y mártires’ la dictadura pretende incluir a todos los que llega a una universidad pública bajo bandera roja y negra».

El también ex rector de la UNAN-León asestó que el renombramiento de los recintos nacionales «es quitarle una de las características principales que es la libertad de pensar y acoger a todos los nicaragüenses que quieran superarse sin tener que dar cuenta de sus condiciones políticas».
Es importante mencionar que la dictadura no solo ha eliminó la autonomía universitaria en Nicaragua al cancelar y confiscar universidades privadas, sino que ha incrementado el proselitismo político en estos recintos que Murillo denomina «universidades pueblo presidente».
Este año envió a diputados de la Asamblea Nacional a difundir el discurso oficial del régimen bajo la fachada de supuestas «charlas informativas» y la Juventud Sandinista es la encargada de entregar estipendios económicos llamados «becas».