Murillo anuncia que universidades públicas llevarán nombres de “héroes y mártires” sandinistas

Las instalaciones de la confiscada Universidad Politécnica (Upoli) cuando fueron tomadas por la dictadura de Daniel Ortega. Foto tomada de internet

Murillo anuncia que pondrá nombre de «héroes y mártires» a las universidades

Un académico advierte que el rebautizo de universidades busca compensar el contraste entre la propaganda sandinista y el fracaso del sistema universitario

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La vocera de la dictadura, Rosario Murillo, lleva dos días insistiendo en sus alocuciones diarias que las universidades llevarán nombres de “héroes y mártires” de la Revolución Sandinista. No ha especificado si la medida se extenderá a las universidades privadas, pero los expertos consideran que esta decisión es algo más que un guiño al pasado.

Un académico consultado por LA PRENSA advirtió que el cambio de nombre de las universidades responde al interés de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de darle “respaldo ideológico” a su régimen de adoctrinamiento en las aulas. También a un intento por ocultar los fracasos de la educación superior, más evidentes desde que el régimen inició la confiscación de universidades.

Murillo anunció el martes que la primera universidad que cambiará de nombre será la Universidad Nacional Politécnica (UNP), creada en 2022 tras la confiscación de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli). La vocera adelantó que la UNP sandinista adoptará el nombre de los “Héroes de San José de las Mulas”. Ese cambio, según sus palabras, se concretará en los primeros días del próximo año.

“También estamos ya trabajando para que algunas universidades que todavía no han sido nombradas lleven el nombre de los Grandes Héroes, la Juventud Presidente y la Juventud Heroica; ‘Héroes de San José de las Mulas’ por ejemplo. La universidad que se conoce como Politécnica, esa universidad va a llevar el nombre de los Héroes: Muchachos Héroes de San José de las Mulas”, dijo Murillo el martes.

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La medida recuerda lo que la dictadura hizo cuando rebautizó la antigua Universidad Centroamericana (UCA), tras confiscarla a los jesuitas, con el nombre de Casimiro Sotelo, un líder estudiantil antisomocista que estuvo vinculado al FSLN desde adolescente.

Refleja fisuras en el modelo de adoctrinamiento

A criterio del académico Adrián Meza, exrector de la Universidad Paulo Freire —confiscada por la dictadura en 2022—, más allá del cambio de nombre de las universidades, que incluso podría extenderse a centros privados, la medida evidencia que el régimen impuso un modelo de adoctrinamiento con profundas fisuras, producto del contraste entre la propaganda oficial y la realidad.

“El régimen necesita aferrarse a esos valores porque es lo que le está vendiendo a la juventud. Es un efecto compensatorio. Ponerle nombres a las universidades es decir: ‘Nosotros somos como ellos’ o ‘somos herederos de su legado’. Pero los estudiantes universitarios no son tontos. Aunque los obliguen a sentarse en las clases de sandinismo y de la historia heroica, están haciendo comparaciones todos los días”, dijo Meza.

Como ejemplo, señaló la enorme contradicción del discurso oficial: atacar al “imperialismo”, pero permitir la entrega de territorio nacional mediante concesiones mineras a empresas chinas.

“Por donde busqués, tratando de encontrar coherencia entre discurso y práctica, todo se cae. Por eso recurren a gestos simbólicos como cambiarle el nombre a las universidades”, advirtió.

Dictadura fracasó con la confiscación de universidades

En el informe presentado por la dictadura de Nicaragua ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU se afirmó que la educación está en auge y que la matrícula universitaria creció un 20 por ciento entre 2019 y 2023. Sin embargo, una revisión de LA PRENSA a los anuarios estadísticos del extinto Consejo Nacional de Universidades (CNU) revela que en 2017 —un año antes del estallido de la crisis sociopolítica— había 241,113 estudiantes matriculados. En 2024, según la entonces presidenta del CNU, Ramona Rodríguez, esa cifra se redujo a 180,220 estudiantes.

Esto significa que en 2024 hay 61,893 estudiantes menos en las universidades. La disminución de la matrícula comenzó en 2018, año en que estalló la crisis sociopolítica, cuando se registraron 194,876 estudiantes matriculados, es decir, 47,237 menos en comparación con 2017.

Las cifras reflejan que las medidas implementadas por el régimen, como la eliminación de los exámenes de admisión en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua y UNAN-León) en 2020, así como la aplicación de esta misma medida en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) en diciembre de 2023, no han logrado incrementar la matrícula universitaria.

Cabe señalar que este año la dictadura desapareció el CNU y en su lugar creó el Consejo Nacional de Rectores (CNR), al mismo tiempo que ocultó las estadísticas académicas del país.

“Hay una clara intención de disimular el gran fracaso del modelo de adoctrinamiento impuesto en todos los niveles educativos. Creen que cambiándole el nombre a las cosas reparan el contraste entre discurso y realidad, pero no es cierto. Es como tratar de reparar un barco que hace agua por todos lados poniéndole una bandera nueva. Eso no resuelve los enormes vacíos del modelo educativo”, consideró Meza.

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Adrián Meza, exrector de la Universidad Paulo Freire, durante una entrevista sobre el adoctrinamiento y la crisis de la educación universitaria en Nicaragua.
Adrián Meza, rector de la UPF. Foto: LA PRENSA.

Adoctrinamiento pasa factura a estudiantes en el exterior

Según Meza, la imposición del modelo de adoctrinamiento en Nicaragua también perjudica a los jóvenes que buscan oportunidades de estudio en el extranjero, ya que la baja calidad y el deterioro del prestigio del sistema educativo dificultan que otros países reconozcan los documentos académicos emitidos por el régimen Ortega-Murillo.

“Hablo desde la realidad más cercana para mí, la costarricense. Cada vez es más difícil homologar títulos nicaragüenses para que jóvenes puedan ejercer aquí. Hay reglas claras, pero además nadie desconoce lo que está pasando en Nicaragua. El Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación fue disuelto y los estándares pasaron a estar condicionados por la lógica política”, dijo Meza.

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¿Qué es San José de las Mulas?

Los Héroes de San José de las Mulas fueron un grupo de jóvenes militantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que murieron el 12 de noviembre de 1983 en la comunidad rural San José de las Mulas, municipio de El Cuá, Jinotega, durante la guerra civil nicaragüense de los años ochenta.

En su mayoría, eran estudiantes y alfabetizadores que la primera dictadura sandinista envió a zonas rurales para realizar trabajo político, social y educativo, en un contexto de guerra contra la Contra.

Fuerzas de la Contra emboscaron y asesinaron al grupo. Murieron entre 23 y 25 jóvenes, muchos de ellos menores de 25 años.

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